Concha y Toro prevé volver al crecimiento de ventas tras mejorar en el tercer trimestre
La compañía fija una horquilla del 1,9% al 4,7% tras estabilizar su facturación
miércoles 4 de noviembre de 2026

Viña Concha y Toro prevé que sus ventas vuelvan a crecer en 2027 y ha fijado una horquilla de entre el 1,9% y el 4,7%, después de haber mejorado su evolución en el tercer trimestre respecto a la primera mitad del año. La compañía, que figura entre las mayores empresas vinícolas del mundo, comunicó esa revisión tras comprobar una estabilización de la facturación en niveles solo algo inferiores a los del mismo periodo de 2025.
Entre julio y septiembre, las ventas consolidadas bajaron un 2,2% interanual y se situaron en 2.460 millones de pesos chilenos. En ese mismo intervalo, el beneficio neto subió un 2,6%. La empresa vincula la caída de los ingresos a la apreciación del peso chileno frente a las principales divisas con las que opera, además de la presión del mercado británico.
Ese retroceso, añade el grupo, se compensó en parte con un mejor comportamiento en otros mercados y con la integración de Maison Mirabeau, productor de rosado de la Provenza del que Concha y Toro compró una participación mayoritaria este año. La incorporación de esa firma ha sumado actividad en una parte del negocio en la que la empresa busca reforzar su presencia.
Estados Unidos fue uno de los mercados con mejor resultado en el trimestre. La compañía atribuye esa mejora a la normalización gradual de sus operaciones mientras termina el cambio de distribuidores iniciado este año. En Chile, su mercado doméstico, las ventas avanzaron un 1,0% frente al tercer trimestre de 2025. El grupo también informó de una evolución favorable en buena parte de Latinoamérica, con Brasil y México entre los países citados por la empresa.
El consejero delegado de Viña Concha y Toro, Eduardo Guilisasti, afirmó que estas cifras reflejan la fortaleza de una cartera diversificada y la capacidad del grupo para adaptarse a un entorno internacional marcado por una menor capacidad de compra de los consumidores. También señaló que la estructura del negocio y su escala internacional permiten reaccionar con agilidad a los movimientos del mercado.
La empresa vincula además sus previsiones para 2027 al avance de su plan de eficiencia operativa y transformación digital, junto con su estrategia comercial. De acuerdo con sus cálculos, ese trabajo debería permitir no solo la recuperación de las ventas en 2027, sino también un crecimiento anual medio de entre el 1,6% y el 3% hasta 2030.
Concha y Toro ya había anticipado que espera ahorrar unos 28.000 millones de pesos chilenos entre 2026 y 2027 gracias a su plan de eficiencia y simplificación. Ese ajuste busca mejorar márgenes en un periodo en el que buena parte del sector del vino trabaja con presión en el consumo y con un impacto directo de los tipos de cambio sobre las cuentas de los grupos exportadores.
Las cifras del grupo chileno tienen interés más allá de la propia compañía. Por su tamaño y por su peso en la exportación de vino, su evolución sirve como referencia para seguir la demanda internacional de bebidas y para medir hasta qué punto las divisas, los cambios de distribución y la debilidad del consumo pueden alterar ingresos y rentabilidad en empresas con presencia en varios mercados.
La mejora del tercer trimestre no borra por completo la debilidad vista en la primera mitad del ejercicio, pero sí muestra un reparto más equilibrado del negocio entre geografías. Reino Unido siguió restando tracción, mientras Estados Unidos, Chile y varios países latinoamericanos aportaron apoyo en un momento en el que las empresas del sector vigilan tanto el precio final al consumidor como la estabilidad de sus redes comerciales.