Múnich abre la puerta a nuevas cerveceras locales en el Oktoberfest

El Ayuntamiento revisa los criterios de acceso que limitan la fiesta a seis marcas tradicionales

martes 3 de noviembre de 2026

Compártelo

Leído › 698 veces

Múnich abre la puerta a nuevas cerveceras locales en el Oktoberfest

Múnich estudia cambiar las reglas de acceso de las cerveceras al Oktoberfest para permitir que se sirva cerveza de más empresas de la ciudad, además de las seis casas tradicionales que operan desde hace décadas en la Wiesn. Según informa dpa, el departamento municipal de Economía está revisando en estos momentos los criterios de admisión, aunque la apertura a nuevos proveedores todavía no ha sido aprobada por el Ayuntamiento.

En la actualidad, la cerveza que se vende en las grandes carpas del festival procede de Augustiner, Hacker-Pschorr, Löwenbräu, Paulaner, Spaten y Hofbräu München. Las normas vigentes exigen cerveza de Múnich elaborada por “cerveceras tradicionales muniquesas de probada capacidad”, una fórmula que ha dejado fuera hasta ahora a otras firmas de la ciudad.

La posibilidad de ampliar ese grupo no surge de la nada. La coalición municipal formada por Los Verdes, el SPD y FDP/Freie Wähler ya recogió en su acuerdo de gobierno que la fiesta debe conservar su carácter muniqués y bávaro y que en ella solo debe servirse cerveza de Múnich, pero con apertura a otras cerveceras de la ciudad. El nuevo alcalde, Dominik Krause, de Los Verdes, ya había mostrado esa disposición tras su elección.

La concejala verde Anja Berger, vinculada al trabajo municipal sobre la Wiesn, afirmó que su grupo lleva tiempo a favor de ampliar el círculo de cerveceras autorizadas, siempre con una condición: que sigan siendo empresas de Múnich. El grupo Die Grünen-Rosa Liste comunicó que la coalición trabaja ahora en cómo hacer posible ese cambio, aunque las conversaciones internas siguen abiertas y todavía no hay una iniciativa política cerrada.

Lo que se perfila, según dpa, es un borrador para pedir al departamento de Economía que prepare criterios claros y jurídicamente sólidos para una posible admisión de nuevas cerveceras. Una vez elaborados, esos resultados se presentarían al grupo de trabajo interpartidista sobre el Oktoberfest. Después tendría que pronunciarse el pleno del Ayuntamiento. Desde el área económica del consistorio señalan que el proceso llevará tiempo.

Uno de los puntos que más debate ha generado en los últimos años es la capacidad real de suministro. La cuestión es simple: si una nueva cervecera entra en la Wiesn, debe poder abastecer durante las dos semanas del festival un volumen muy alto de consumo. En la edición de 2026 se bebieron 6,7 millones de jarras de un litro, una cifra que da una idea del tamaño del negocio y de la exigencia logística que implica participar.

Ese volumen explica también por qué la revisión interesa al sector de bebidas más allá de la política municipal. El Oktoberfest es uno de los mayores escaparates internacionales para la cerveza de Múnich. Entrar en ese circuito puede dar visibilidad, ventas y prestigio comercial a nuevas marcas locales, mientras que un cambio en las reglas puede redistribuir el acceso a uno de los puntos de venta y promoción más valiosos del calendario cervecero.

La empresa que más ha insistido en abrir esa puerta es Giesinger Bräu. La cervecera lleva años intentando conseguir un lugar en la Wiesn y ha defendido de forma reiterada que sí podría atender la demanda si fuera autorizada. Como posible aspirante también se cita a Münchner Kindl.

Giesinger Bräu recibió con satisfacción los primeros movimientos del Ayuntamiento y de la administración. La empresa afirmó que valora que se quieran crear criterios comprensibles, transparentes y con seguridad jurídica para regular la entrada de nuevas cerveceras en el Oktoberfest, una petición que, según recuerda, ha formulado durante años. Al mismo tiempo, pidió que esos requisitos sean asumibles para empresas jóvenes y que no sirvan para mantener sin cambios la posición de las firmas ya instaladas. La compañía también expresó su deseo de participar en la definición de un marco que considere justo.

La presión de Giesinger no se limita a la vía política. Su director, Steffen Marx, quiere intentar también la vía de una consulta ciudadana. La recogida de firmas sigue en marcha y, según un portavoz de la empresa citado por dpa, ya se han reunido unas 22.000 de las cerca de 33.000 necesarias.

Giesinger elabora desde hace algunos años su propia cerveza de fiesta, pero hasta ahora no había presentado solicitud para venderla en la Wiesn por las restricciones recogidas en las normas de funcionamiento. La empresa fue fundada en 2006 y desde 2021 puede producir “cerveza de Múnich”. Esa denominación implica, entre otras condiciones, que el agua proceda de un pozo profundo de la ciudad y que la elaboración se realice dentro del término municipal.

La revisión municipal podría ir más allá de las marcas autorizadas. dpa recoge que también se estudia la posibilidad de permitir nuevas carpas vinculadas a cerveceras. Parte del impulso para ordenar de nuevo este sistema procede de una demanda del antiguo empresario de la Wiesn Alexander Egger, que cuestionó en los tribunales el procedimiento de autorización de las carpas de cerveza, aunque perdió el caso.

Aunque el Ayuntamiento acelerara el cambio, la entrada de nuevas empresas no parece inmediata. Giesinger calcula que necesita al menos 18 meses de preparación para estar lista para el Oktoberfest. Con ese calendario, incluso si Múnich aprobara pronto nuevos criterios, la próxima edición seguiría previsiblemente en manos de las seis cerveceras tradicionales.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 698 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies