Contraban ordena su carta por emociones en lugar de entrantes, principales o postres
El chef Alain Guiard plantea una secuencia flexible para elegir por impulso o afinidad
lunes 19 de octubre de 2026

Contraban, el restaurante del Wittmore Hotel de Barcelona, ha articulado su propuesta gastronómica en torno a una idea poco habitual en sala: ordenar la carta no por tipos de platos, sino por emociones ligadas al proceso creativo. La cocina está dirigida por el chef Alain Guiard, que traslada ese planteamiento a una oferta en la que sabores y texturas buscan asociarse a estados como la impaciencia, la libertad, la excitación creativa, la frustración, la sorpresa o la nostalgia.
El establecimiento rompe así con la división clásica entre entrantes, principales y postres. En su lugar, el comensal encuentra una secuencia pensada para elegir por impulso o por afinidad con una emoción concreta. Desde el hotel señalan que la intención es dar forma a una carta flexible y menos rígida que la habitual, en línea con una cocina actual y con un relato que conecta la mesa con la creación artística.
La propuesta líquida sigue la misma línea de adaptación. La carta de vinos cambia con las estaciones, con referencias más ligeras en verano y otras de mayor estructura en invierno. El restaurante reúne etiquetas que, en palabras del propio hotel, buscan identidad, tradición y personalidad. En coctelería, la base parte de clásicos reinterpretados y ajustados al gusto de cada cliente, con posibilidad de personalización mediante una selección de destilados.
Contraban ocupa uno de los espacios centrales del Wittmore Hotel, en la calle Riudeneres, 7, en Barcelona. El edificio se organiza alrededor de un patio interior y el hotel afirma que en una de sus paredes se encuentra el jardín vertical más alto de la ciudad, con más de 3.000 plantas. Ese patio actúa como uno de los escenarios de la propuesta gastronómica, junto con las zonas interiores del establecimiento.
El servicio se extiende a distintas franjas del día. El desayuno se sirve de 8.00 a 11.30; la comida, solo los fines de semana, de 13.00 a 15.30; y la cena, de 18.30 a 22.30. El bar abre de lunes a viernes de 18.30 a 01.00 y los fines de semana de 13.00 a 01.00, de modo que el espacio combina restauración y copas en una misma oferta.
El hotel vincula esta fórmula a una idea de lujo asociada a momentos concretos y a experiencias difíciles de repetir. Esa visión se traslada a Contraban a través de una cocina pensada para acompañar distintas horas del día y un ambiente que cambia con el paso de las horas. Por la noche, el restaurante refuerza ese giro con una iluminación tenue, música y un servicio orientado a prolongar la cena con una copa.
Wittmore forma parte de Anima Hotels, grupo que también integra los hoteles Neri y Sant Cugat Hotel. La compañía, impulsada por cuatro hermanos, sitúa su propuesta en establecimientos de tamaño contenido y con una programación vinculada a la cultura y a la vida local. En ese marco, Contraban se presenta como una de las piezas con las que el grupo quiere unir alojamiento, restauración y actividad cultural en un mismo espacio.