Bielorrusia plantea un recargo fiscal del 50% a los destilados prémium importados
La medida afectaría a marcas incluidas en una lista oficial fuera del monopolio estatal
miércoles 14 de octubre de 2026

Bielorrusia estudia aplicar en 2027 un impuesto especial más alto a los destilados importados de gama alta. El anteproyecto de modificación del Código Tributario fija para esas bebidas una cuota de 41,85 rublos bielorrusos por litro de alcohol puro, frente a los 27,90 rublos previstos para el resto de productos alcohólicos de al menos 7% vol. El Ministerio de Impuestos confirmó el pasado 9 de octubre que el texto incorpora cambios fiscales selectivos para el próximo ejercicio.
La diferencia entre ambos tipos asciende a 13,95 rublos por litro de alcohol puro. En términos fiscales, eso supone un recargo del 50% para los destilados importados clasificados como prémium respecto al resto de bebidas sometidas a esa escala. La separación no se hace por categoría genérica, sino por una combinación de origen, canal de importación y presencia en una lista oficial.
El sistema de impuestos especiales en este caso se calcula sobre la cantidad de alcohol puro que contiene cada producto, no por botella vendida. Por eso, el efecto varía según el volumen y la graduación. En una botella de 700 mililitros con 40% vol., la diferencia entre un tipo y otro rondaría los 3,91 rublos bielorrusos de impuesto especial adicional. Esa cifra es una estimación fiscal y no equivale de forma automática a una subida idéntica en el lineal, ya que el precio final también depende del IVA, de los márgenes comerciales y de otros ajustes de la cadena de distribución.
El ámbito de aplicación también es limitado. La medida afectaría a bebidas procedentes de países ajenos a la Unión Económica Euroasiática cuya importación quede fuera del monopolio estatal. Para determinar qué productos entran en esa categoría, Bielorrusia usa una lista que se fija cada año. Ese punto es relevante porque la relación de marcas afectadas en 2027 puede no coincidir con la que rige en 2026.
La lista vigente que sirve ahora como referencia reúne 145 referencias de destilados. De ellas, 75 son whiskies, 52 coñacs, 17 rones y una corresponde a ginebra. Entre las marcas incluidas figuran Johnnie Walker, Chivas Regal, The Macallan, Hennessy, Martell, Havana Club y Bacardi. Si el criterio se mantiene, buena parte de la presión fiscal adicional recaería sobre bebidas occidentales de precio medio y alto que ya operan con una carga impositiva elevada en muchos mercados.
La propuesta introduce así una diferencia expresa entre los destilados importados de gama alta y el resto del mercado. Si sale adelante sin cambios, dos botellas con la misma graduación y el mismo volumen podrían tributar de forma distinta por el simple hecho de que una de ellas esté incluida en la relación anual de productos prémium importados. Esa distinción puede alterar la posición relativa de varias marcas en el punto de venta y dar más margen a bebidas procedentes de la Unión Económica Euroasiática o a operaciones cubiertas por el monopolio estatal.
El texto conocido hasta ahora no implica una aprobación automática. Se trata de un anteproyecto fiscal para 2027 y aún puede ser modificado durante la tramitación. También puede variar la lista de referencias que se tome como base para aplicar el tipo superior, de modo que el número final de marcas afectadas no está cerrado.