El espumoso supera al vino tranquilo en el valor importado de Singapur

El peso de Champagne eleva el valor importado pese al dominio en volumen del vino tranquilo

Miércoles 05 de Agosto de 2026

El vino espumoso se ha colocado por encima del vino tranquilo embotellado en el valor de las importaciones de Singapur, pero esa ventaja se limita al importe declarado de las entradas y no se traslada al volumen, a las ventas dentro del país ni al consumo. En un análisis publicado el pasado mes de julio, la Cámara de Comercio Francesa en Singapur cifra en algo más del 52% la cuota de los espumosos sobre el valor conjunto importado de espumosos y vinos tranquilos en 2025. Esa información añade que los litros de espumoso importados bajaron durante ese año, de modo que el cambio no se produjo por una mayor cantidad de botellas, sino por el valor económico de las operaciones.

Los datos aduaneros públicos permiten comprobar con detalle lo ocurrido en 2024. La plataforma WITS del Banco Mundial, que reproduce cifras de UN Comtrade, atribuye a la partida HS 220410, correspondiente al vino espumoso, importaciones singapurenses por 375,66 millones de dólares y 10,04 millones de litros. En la partida HS 220421, que agrupa el vino no espumoso en recipientes de hasta dos litros, el valor fue de 322,32 millones de dólares y el volumen alcanzó 16,22 millones de litros.

Esa comparación sitúa al espumoso en el 53,8% del valor conjunto de ambas partidas en 2024, frente al 46,2% del vino tranquilo embotellado. La relación se invierte al medir los litros: el espumoso representó el 38,2% del volumen y el tranquilo el 61,8%. Singapur importó así cerca de seis millones de litros más de vino tranquilo, aunque el valor declarado del espumoso fue 53,3 millones de dólares superior.

La diferencia se entiende al mirar el valor medio por litro. A partir de esas mismas cifras de WITS, el espumoso se situó en torno a 37,4 dólares por litro en 2024, mientras que el vino tranquilo embotellado quedó en 19,9 dólares. Cada litro de espumoso incorporó, de media, casi el doble de valor, lo que apunta al peso de referencias de precio alto y no a un desplazamiento del vino tranquilo en cantidad.

Otra serie del Ministerio de Agricultura y Agroalimentación de Canadá confirma que el adelantamiento es reciente, pero no responde a una subida de las compras de espumoso. Medidas en dólares canadienses, las importaciones singapurenses de espumoso alcanzaron 641,1 millones en 2023, todavía por debajo de los 654 millones del vino tranquilo en recipientes de hasta dos litros. En 2024, el espumoso bajó a 514,2 millones, pero el tranquilo retrocedió más, hasta 441,8 millones. En esa serie, el vino tranquilo aparece por delante entre 2020 y 2023, y el espumoso toma la delantera en 2024.

La imagen cambia cuando se observan las ventas realizadas dentro de Singapur. El último desglose completo localizado para 2023, elaborado con datos de Euromonitor, atribuye al vino tranquilo tinto, blanco y rosado el 82,6% del volumen vendido en comercio y hostelería. Champagne y otros espumosos reunieron el 11%. En cifras absolutas, el vino tranquilo alcanzó 12,8 millones de litros y el espumoso 1,7 millones.

La ventaja del vino tranquilo también se mantiene en valor dentro del mercado singapurense. Ese mismo desglose de 2023 cifra las ventas de tintos, blancos y rosados en 462 millones de dólares, frente a 167,3 millones para Champagne y otros espumosos. Con esos datos, no cabe concluir que los consumidores de Singapur compren o beban más espumoso que vino tranquilo; lo que cambia es el valor de una parte de las importaciones.

Champagne explica buena parte de esa diferencia. Las cifras de 2024 recogidas por WITS atribuyen a Francia 363,1 millones de dólares de las importaciones singapurenses de espumoso, sobre un total de 375,7 millones. Eso equivale a cerca del 96,7% del valor de toda la categoría. Australia e Italia, los siguientes proveedores, apenas sumaron en conjunto unos 9,2 millones de dólares. El peso económico del espumoso en Singapur se apoya así, sobre todo, en Champagne y en botellas de precio elevado, más que en una expansión general de prosecco, cava u otros espumosos.

La Organización Internacional de la Viña y el Vino añade otra pieza para entender estas cifras. El organismo calcula que Singapur reexporta alrededor de la mitad del vino que importa por volumen y el 71% por valor. Entre 2018 y 2023, los espumosos aportaron de media el 50,5% del valor importado, aunque solo el 35,7% de los litros. En ese mismo periodo, Francia reunió el 70% del valor total de las importaciones vinícolas singapurenses, y el 78% del vino francés recibido fue espumoso, casi todo clasificado como Champagne.

La OIV sitúa a Japón, Hong Kong y Australia entre los principales mercados de salida de esas botellas. Ese papel de Singapur como plaza de almacenamiento aduanero, distribución regional, colecciones privadas y reexportación ayuda a explicar por qué las cifras de entrada superan con mucha amplitud a las del consumo dentro del país.

Los registros de UN Comtrade también rebajan la idea de que 2024 fuera la primera ocasión documentada en la que el espumoso se colocó por delante del vino tranquilo embotellado en valor importado. En 2019, Singapur importó espumoso por 342,76 millones de dólares, frente a 273,51 millones en vino tranquilo de la partida 220421. El espumoso reunió entonces alrededor del 55,6% del valor conjunto de ambas categorías. Esa misma lectura encaja con la media de la OIV para 2018-2023, en la que el espumoso ya aportaba más valor que el tranquilo embotellado.

El análisis de Wang sobre 2025 apunta, por tanto, a un segundo año seguido de ventaja en la serie reciente, pero no a un primer caso histórico acreditado con los registros públicos disponibles. La diferencia entre ambas lecturas puede obedecer a una delimitación estadística distinta o a un periodo de comparación diferente.