El tequila crece en valor pese al frenazo del volumen mundial

La sobreoferta hunde el precio del agave y presiona la rentabilidad del sector

Jueves 30 de Julio de 2026

El mercado internacional del tequila entra en 2026 con una pauta doble: sigue avanzando en valor, pero pierde fuerza en volumen. Las estimaciones abiertas coinciden en el crecimiento de las ventas, aunque difieren en su tamaño exacto. La serie conservadora de Cognitive Market Research sitúa el negocio en 12.180 millones de dólares en 2026, frente a 9.110 millones en 2021, con un avance medio anual del 6,0%. Otras consultoras elevan esa cifra hasta una horquilla de entre 13.100 y 13.700 millones de dólares.

La diferencia entre unas previsiones y otras responde, en parte, a la metodología empleada. Algunas miden ventas minoristas y otras combinan consumo, distribución y hostelería. Pese a esa dispersión, el diagnóstico es común: el tequila mantiene el alza por la mejora del mix de producto, el mayor peso del 100% agave y su expansión fuera de sus mercados tradicionales.

La lectura cambia cuando se observan los litros. IWSR calcula que el volumen mundial creció a un ritmo medio del 7% entre 2019 y 2025, pero prevé solo un 2% anual hasta 2030. Para 2026 anticipa un mercado mucho más plano, con Estados Unidos ya maduro, menor consumo de alcohol y ajuste de inventarios tras el impulso registrado durante la pandemia.

La base productiva sigue concentrada en México. La Denominación de Origen Tequila abarca 181 municipios repartidos entre Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Nayarit y Guanajuato. Jalisco reúne 125 de esos municipios y continúa como centro principal de producción. Guanajuato ocupa una posición relevante en el cultivo del agave tequilero.

La norma NOM-006-SCFI-2012 fija las reglas de producción, certificación y comercialización. El tequila solo puede elaborarse con Agave tequilana Weber variedad azul dentro de esa zona protegida. Esa limitación sostiene el valor comercial del producto y reduce el riesgo de imitaciones, pero también concentra la exposición territorial y agronómica.

Tras el máximo reciente de producción, alcanzado en 2022 con 651,5 millones de litros, la oferta corrigió con fuerza. En 2023 bajó a 598,7 millones y en 2024 a 495,8 millones. Para 2025, las referencias sectoriales abiertas sitúan la producción en torno a 496 millones de litros. Entre enero y mayo de 2026 se produjeron 248,7 millones y se exportaron 174,7 millones, una señal de cierta reactivación si ese ritmo se mantuviera durante el resto del año.

El ajuste tiene una explicación agrícola clara. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó de que la superficie sembrada de agave tequilero aumentó un 167% entre 2014 y 2023. Al cierre de 2023 había 214.621 hectáreas sembradas en 231 municipios de 12 entidades mexicanas. Sin embargo, solo el agave cultivado dentro de los municipios amparados por la denominación puede transformarse legalmente en tequila.

Ese desajuste entre expansión agraria y límites regulatorios aceleró el paso desde la escasez a la sobreoferta. El precio del agave cayó desde niveles próximos a 32 pesos mexicanos por kilo hasta unos 5 pesos en febrero de 2024, según IWSR. En operaciones recogidas por fuentes sectoriales durante 2025 y 2026 aparecen precios habituales entre 0,8 y 8 pesos por kilo.

La caída del agave ha mejorado los márgenes industriales de los grandes grupos. Becle atribuyó parte de su mejora del margen bruto al menor gasto en insumos ligados al agave. Al mismo tiempo, ese giro ha reducido los ingresos de agricultores y pequeños operadores.

El exceso de producto también se refleja en los inventarios. A finales de 2023, el Consejo Regulador del Tequila trasladó al Financial Times que el sector acumulaba alrededor de 525 millones de litros almacenados, casi tanto como una producción anual completa. El problema ya no es fabricar más tequila, sino vender ese stock con rentabilidad suficiente.

La dependencia exterior sigue siendo muy alta. En 2024 se exportaron 400,3 millones de litros sobre una producción total de 495,8 millones. Para 2025, las referencias abiertas apuntan a 407,98 millones exportados. El margen entre lo producido y lo enviado fuera se redujo desde unos 191 millones de litros en 2021 hasta apenas 88 millones en 2025, aunque esa diferencia también está condicionada por inventarios y envejecimiento del producto.

El segmento de mayor valor gana peso dentro del comercio exterior. En 2025 salieron al exterior 278,62 millones de litros de tequila 100% agave frente a 129,37 millones del estándar. Eso supone cerca del 68,3% del total exportado y refuerza la idea de que el negocio puede seguir avanzando por precio medio aunque los litros no suban al mismo ritmo.

Estados Unidos continúa como mercado dominante con más de dos tercios del volumen mundial y alrededor del 81% del tequila exportado por México en 2025, con más de 331 millones de litros. Según datos abiertos citados en la información sectorial disponible, España recibió 7,07 millones; Alemania, 6,66; Canadá, 6,15; Colombia, 4,48; Francia, 4,38; Japón, 3,98; e Italia, 3,76 millones.

En valor también manda Norteamérica. Grand View Research calcula que la región concentró el 63,2% de los ingresos mundiales del tequila en 2025. Aun así, IWSR describe este periodo como una nueva etapa: Estados Unidos deja de ser el único motor y otros mercados empiezan a aportar parte del crecimiento adicional.

En Estados Unidos, el mercado conjunto de tequila y mezcal movió en 2024 unos 6.700 millones de dólares y 32,2 millones de cajas de nueve litros. El avance fue del 2,9% en valor y del 2,0% en volumen. IWSR considera que ese mercado está ya en transición: volúmenes planos entre 2024 y 2025 y una ligera caída prevista para este año.

Fuera de Estados Unidos ganan peso México, España, Alemania, Canadá, Colombia, Japón, Francia e Italia. Colombia figura entre los casos más rápidos: sus compras aumentaron en unos 2,4 millones de litros entre 2024 y 2025, cerca del +133%. En Asia sobresale Japón como principal destino abierto y aparece India como mercado con recorrido adicional.

La concentración empresarial sigue siendo alta. Becle/Proximo mantiene la primera posición entre los grandes operadores internacionales. En marcas individuales por volumen sigue mandando Jose Cuervo con 8,9 millones de cajas de nueve litros vendidas en 2024, aunque retrocedió un -6,4%. Don Julio subió un +28,2% hasta los 4,4 millones y gana cuota relativa dentro del grupo líder de marcas más vendidas.

Patrón bajó un -11,8% hasta los 2,8 millones de cajas; Casamigos cayó un -20,7% hasta los 2,4 millones; Gran Centenario cedió un -5,5% con 1,8 millones; mientras Espolòn avanzó un +14,6% hasta ese mismo volumen. La evolución muestra una normalización clara tras varios años excepcionales para algunas etiquetas premium.

En las cuentas corporativas también se aprecia ese cambio. Becle vendió en total 24,287 mil cajas equivalentes de nueve litros en 2025. Jose Cuervo representó el 35,3% del volumen del grupo y otras tequilas otro 23,4%. En ingresos netos ocurrió lo contrario: esas otras tequilas aportaron el 38,1%, por encima del propio Jose Cuervo. La compañía refuerza así una estrategia orientada a mejorar mezcla y rentabilidad.

Diageo cerró su ejercicio con tequila entre sus áreas más favorables por el empuje de Don Julio y la debilidad simultánea de Casamigos. Brown-Forman comunicó para su ejercicio fiscal de 2026 una caída orgánica del -6% en su cartera tequilera por los descensos registrados en Herradura y el Jimador.

Los canales muestran lecturas distintas según la fuente consultada. Grand View Research atribuye al comercio minorista el 73,2% de las ventas en 2025. Fortune Business Insights proyecta para la hostelería un peso del 51,45% en 2026. Más allá de esa diferencia metodológica, ambas visiones apuntan a lo mismo: el tequila tiene presencia fuerte tanto en consumo doméstico como en bares y restaurantes.

NIQ sitúa además al tequila como la única categoría de espirituosos con avance internacional del valor consumido fuera del hogar durante los últimos doce meses analizados por esa firma. Canadá registró un +8,8%, Reino Unido un +3,6%, Estados Unidos un +0,7% y Alemania un -0,8%.

El canal digital también gana espacio estructural dentro del alcohol vendido para consumo doméstico. IWSR proyectó que las ventas online representarían alrededor del 6% del volumen off-trade en los principales mercados durante 2025 y calcula que ese negocio se acerca a los 40.000 millones de dólares para 2027 con un crecimiento medio anual del +4,5% desde 2022.

La innovación comercial se desplaza hacia tres áreas: productos listos para beber con base tequila, extensiones saborizadas y referencias premium con precios más asumibles que las gamas altas tradicionales. En Estados Unidos las bebidas RTD basadas en espirituosos pasaron del 8% al18% del volumen total RTD entre 2021 y 2024. Jose Cuervo lanzó nuevas latas este año; Casamigos presentó su pack de margaritas RTD en 2025; y El Jimador incorporó este año una gama spritz con mango, lima y naranja.

También cambia la estructura interna del segmento premium estadounidense. IWSR señala que el ultra-premium subió un +7% entre 2024 y 2025 y ya representa el17% del volumen frente al6% registrado en 2019. En cambio, el super-premium cayó un -6%. La lectura es que parte del consumidor sigue pagando más por calidad o imagen de origen, pero busca escalones intermedios mejor ajustados al precio.

En consumo generacional ocurre algo parecido. IWSR calcula que la participación legalmente apta para beber dentro de la generación Z alcanzó el74% en los quince mayores mercados analizados en 2025 frente al72% registrado en 2023. Esa cohorte consume menos categorías por ocasión —de2,8 a1,8— pero mantiene interés por productos seleccionados con más cuidado.

El frente regulatorio más visible desde mediados de la década gira alrededor del uso comercial del término “additive free”. El Consejo Regulador del Tequila y PROFECO sostienen que esa alegación puede inducir a error si no ha sido verificada previamente bajo los mecanismos reconocidos por la autoridad certificadora mexicana.

En ese marco se produjo en abril de este año un episodio relevante para Patrón tras una campaña desarrollada en Estados Unidos sobre esa cuestión. La disputa llegó a tribunales estadounidenses impulsada por el CRT frente a organizaciones privadas que venían certificando ese atributo fuera del sistema oficial mexicano.

Otro foco sensible ha sido la amenaza arancelaria en Estados Unidos. Reuters informó durante marzo de 2025 sobre el riesgo temporal de un gravamen del25% para productos mexicanos incluido el tequila. A julio de este año la agencia señala que las nuevas medidas estadounidenses no alteran el trato efectivo para México cuando las mercancías cumplen las reglas del acuerdo USMCA.

La denominación sigue siendo además una herramienta comercial central para abrir mercados exteriores e impedir falsificaciones. El CRT trabaja este año en ampliar su reconocimiento internacional y reforzar inspección y seguimiento mediante nuevas tecnologías.

La sostenibilidad gana peso económico junto al control regulatorio. La estrategia agave-tequila impulsada por el CRT se apoya en siete pilares entre ellos descarbonización, uso eficiente del agua y prácticas agrícolas sostenibles. Un estudio académico reciente calcula que una botella de tequila reposado de700 ml puede generar alrededor de2,27 kilos de CO2 equivalente.

Ese trabajo sitúa entre las principales fuentes emisoras el embotellado, la destilación, la cocción y la fase agrícola. También apunta al uso intensivo de combustibles fósiles, herbicidas y nutrientes dentro del cultivo del agave.

A ello se suma una derivada social directa: mientras baja la materia prima mejora la cuenta industrial pero empeora la posición financiera del agricultor. Esa transferencia interna dentro de la cadena es uno de los puntos más sensibles para los próximos dos años si no hay mejor planificación agraria.

Entre las vías correctoras aparecen iniciativas circulares para reutilizar bagazo de agave en bioenvases o materiales compuestos y programas “bat-friendly” que permiten conservar parte de la floración para favorecer polinización y diversidad genética.

Las previsiones hacia finales de esta década mantienen dos escenarios abiertos. La serie conservadora usada como referencia plantea que el mercado podría alcanzar unos13.680 millones de dólares en 2028 si mantiene avances cercanos al6% anual desde este ejercicio y si el volumen físico ronda unos621 millones de litros con incrementos próximos al2%. Un escenario más favorable elevaría ese valor hasta unos14.470 millones con cerca de646 millones de litros si mejora antes Estados Unidos y si nuevos mercados absorben parte mayor del crecimiento internacional.

Las incertidumbres siguen concentradas en cuatro puntos: cuánto tardarán los inventarios acumulados en reducirse sin provocar rebajas prolongadas; cómo responderá el consumidor estadounidense ante precios altos; si habrá mejor coordinación entre siembras e industria para evitar otro ciclo brusco; y qué efecto tendrán las reglas sobre etiquetado y pureza comercial sobre la percepción del producto fuera de México.