Sicilia convierte sus espumosos en la gran puerta de entrada al enoturismo

La nueva red une 140 bodegas y conecta viñedos con patrimonio, naturaleza y gastronomía de la isla

Lunes 20 de Julio de 2026

Sicilia ha puesto en marcha la “Rete delle Bollicine Siciliane”, una iniciativa que une a productores, instituciones y consorcios para convertir los vinos espumosos en una puerta de entrada al enoturismo de la isla. La presentación se celebró el pasado 15 de julio durante el encuentro “Sicilia in Bolle”, impulsado por el Istituto Regionale dell’Olio e del Vino (Irvo) junto con la sección siciliana de la Associazione Italiana Sommelier.

El proyecto parte de un manifiesto que identifica y sitúa rutas en las principales zonas vitivinícolas de Sicilia y las conecta con el mar, yacimientos arqueológicos, ciudades de arte, pueblos, parques naturales y gastronomía. El objetivo, según trasladan sus promotores, es ordenar una oferta específica alrededor del espumoso y dar una imagen común a una producción todavía pequeña dentro del vino siciliano, pero con más presencia en el mercado.

Los datos del Observatorio Irvo sitúan en 140 las bodegas sicilianas que elaboran espumosos Doc, Igt y varietales. Entre todas suman 330 referencias presentes en los mercados nacionales e internacionales. El 54% de estos vinos se produce con método Charmat y el 46% con método clásico. Por denominación, el 49,1% corresponde a Igt Terre Siciliane, el 29,3% a Doc Sicilia y el 20,4% a Doc Etna. Además, el 86% de los espumosos sicilianos son blancos y el 14% rosados.

Irvo señala que la Doc Etna es la denominación con mayor avance en volumen dentro de esta categoría: su peso ha pasado del 9,8% en 2018 al 20,4% en 2025. Dentro de esa denominación, el Etna Spumante Bianco es el tipo más elaborado.

Giusi Mistretta, comisaria de Irvo, afirmó que los espumosos sicilianos han consolidado una identidad propia basada en territorios singulares, variedades autóctonas e internacionales y empresas que han invertido en calidad, innovación y sostenibilidad. A su juicio, esa realidad necesita ahora una promoción coordinada para construir una imagen colectiva reconocible. Mistretta añadió que Irvo quiere favorecer las condiciones para que el sistema vitivinícola siciliano gane cohesión y presencia en los mercados nacionales e internacionales.

La responsable del instituto explicó también que la red nace como un proyecto abierto para reunir a consorcios y asociaciones de productores alrededor de una declaración de intenciones común. La finalidad es articular una oferta de enoturismo coordinada y de alto nivel y reforzar la identidad compartida de los espumosos sicilianos.

El presidente de Ais Sicilia, Francesco Baldacchino, sostuvo que el manifiesto muestra cómo la colaboración puede traducirse en una visión común para el futuro del vino siciliano. En su opinión, trabajar en red permite unir conocimientos e identidad territorial y dar a estas elaboraciones una voz única.

La producción de espumosos representa solo el 1% del total del vino embotellado en Sicilia. Aun así, Irvo apunta que aumenta la proporción de bodegas que entra en esta categoría. Algunas ya han obtenido reconocimientos fuera de Italia y otras buscan abrirse paso en un mercado donde ganan terreno los vinos ligeros y con burbuja. Para el sector de bebidas, este movimiento puede ampliar el valor comercial del espumoso al ligarlo no solo a la venta en tienda o restauración, sino también a viajes, visitas a bodega y consumo vinculado al territorio.

La red ordena ese mapa por áreas productoras. En el Etna, paisaje reconocido por la Unesco, el Nerello Mascalese elaborado en blanco o rosado ocupa un lugar central en los espumosos Doc Etna hechos con método clásico y criados sobre lías durante al menos 18 meses. Carricante, Chardonnay y Pinot Nero completan una zona marcada por microclimas y suelos volcánicos. El itinerario incluye el Parque del Etna, Valle del Bove, Catania, las gargantas del Alcántara, Taormina, Naxos, Randazzo, Castiglione di Sicilia y los castillos de Aci Castello y Calatabiano.

En la Sicilia occidental, entre Trapani, Marsala, Menfi y Agrigento, conviven método Charmat y método clásico con uvas como Grillo, Catarratto, Inzolia, Zibibbo, Grecanico, Chardonnay y Chenin blanc, además de Nero d’Avola, Pinot Nero y Pinot grigio. En esa zona se integran las reservas naturales de las islas dello Stagnone di Marsala, las salinas de Trapani y Paceco, Zingaro y Torre Salsa, junto a Scala dei Turchi y el área arqueológica del Valle dei Templi. También figuran Mozia, Segesta, Selinunte, Erice, Sciacca y los pueblos del Belìce.

En el interior de la isla, entre Caltanissetta, Enna y parte del territorio agrigentino, viñedos y colinas concentran espumosos elaborados con Nero d’Avola, Pinot Nero, Grillo, Catarratto, Inzolia y Chardonnay mediante método clásico y Charmat. La propuesta turística suma la Villa Romana del Casale, Lago di Pergusa, Monti Erei, Morgantina, Sabucina, Castello di Lombardia, Mussomeli, Mazzarino y Sperlinga.

En el sureste siciliano, entre Ragusa, Siracusa y Noto, el Moscato bianco aporta perfil aromático mientras que el Nero d’Avola se adapta a versiones rosadas; Irvo añade que allí gana peso la elaboración por método clásico. La ruta enlaza Siracusa con Ortigia, el templo de Apolo, la catedral levantada sobre el templo de Atenea, el parque arqueológico de Neápolis y la necrópolis rupestre de Pantalica, además de las ciudades tardobarrocas del Val di Noto. También incorpora las reservas naturales de Vendicari, Cavagrande del Cassibile y la desembocadura del río Irminio.

Pantelleria ocupa un lugar propio dentro del recorrido. La isla conserva la práctica tradicional del cultivo en vaso bajo reconocida por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial. Allí se produce Zibibbo monovarietal destinado sobre todo a espumosos elaborados principalmente con método Charmat.