Emilio Moro lleva tres de sus vinos al terreno del diseño artesanal

La bodega colabora con Alexia Álvarez de Toledo en una propuesta visual inspirada en La Felisa, La Revelía y Malleolus de Valderramiro

Miércoles 15 de Julio de 2026

Bodegas Emilio Moro ha presentado una colaboración con la diseñadora de tocados Alexia Álvarez de Toledo en la que tres vinos de la casa se traducen en tres piezas artesanales concebidas para reflejar su personalidad. La iniciativa une el trabajo vitivinícola de la bodega con la creación de autor en una propuesta centrada en la relación entre vino, artesanía y expresión visual.

La bodega explica que el proyecto parte de la idea de abrir nuevas formas de sentir y disfrutar el vino. En esa línea, plantea un encuentro entre su universo enológico y el trabajo artesanal de la diseñadora, con piezas únicas en las que la forma, los materiales y los detalles buscan prolongar la identidad de cada referencia seleccionada.

Emilio Moro sitúa esta colaboración dentro de su estrategia de ampliar la experiencia vinculada al vino más allá de la degustación. La empresa, con más de un siglo de trayectoria en Ribera del Duero y presencia también en El Bierzo, sostiene que comparte con la artesanía de autor valores como el respeto por el tiempo, la atención al detalle y la capacidad de transmitir una historia a través de cada creación.

La primera de las interpretaciones corresponde a La Felisa, definido por la bodega como su primer vino ecológico y dedicado a la matriarca de la familia. Emilio Moro vincula esta referencia a una figura femenina marcada por la fortaleza y la delicadeza, y traslada esa idea a un tocado de presencia firme y carácter propio. La casa asocia además esta pieza a los rasgos del vino, con notas de fruta negra y frutos del bosque maduros.

La segunda creación gira en torno a La Revelía, uno de los blancos de la firma elaborado con godello en El Bierzo. Según la bodega, el diálogo entre este vino y su tocado se apoya en la libertad, la versatilidad y una elegancia natural. Emilio Moro describe La Revelía como un vino fresco, estructurado y lleno de matices, y señala que el diseño intenta recoger esa forma de entender la elegancia desde la autenticidad.

La tercera pieza se inspira en Malleolus de Valderramiro, una de las referencias más reconocidas de la bodega. Emilio Moro indica que procede de un viñedo centenario y lo considera uno de los grandes exponentes de su catálogo. Para esta interpretación, la propuesta visual se apoya en líneas limpias y en la ausencia de elementos superfluos, con el objetivo de poner el foco en la identidad del vino, su equilibrio y su profundidad.

La empresa enmarca esta acción en una línea de colaboraciones con otras disciplinas artesanales. Antes de este proyecto con Alexia Álvarez de Toledo, la bodega ya había desarrollado una experiencia junto a Elena Suárez & Co centrada en el maridaje entre flores y vino, donde aromas, colores y texturas se relacionaban con distintas referencias de su porfolio.

Bodegas Emilio Moro tiene su origen en Pesquera de Duero, en Valladolid, y vincula su historia a cuatro generaciones de una misma familia. La firma recuerda que el origen de la saga se remonta a 1891, año de nacimiento de Emilio Moro, perteneciente a la primera generación. En la actualidad, la bodega está dirigida por miembros de la tercera y la cuarta generación familiar.

La compañía cuenta con unas 375 hectáreas de viñedo propio. En Ribera del Duero elabora, entre otras referencias, Finca Resalso, Emilio Moro, Emilio Moro Vendimia Seleccionada, La Felisa y la gama Malleolus, integrada por Malleolus, Malleolus de Sanchomartín y Malleolus de Valderramiro. También forma parte de su catálogo Clon de la Familia.

En El Bierzo, donde inició su proyecto en 2016, la bodega dispone de 60 hectáreas en propiedad y produce blancos 100% godello como Polvorete, El Zarzal y La Revelía. A esa oferta se han incorporado en los últimos años nuevas referencias. El 2023 lanzó ElAlba de Emilio Moro, su primer rosado. El 2024 presentó Bestizo, su primer mencía, y también Latertius, un coupage de tres añadas concebido como acceso al club de socios El Lagar de Emilio Moro.

Con esta nueva colaboración, Emilio Moro vuelve a vincular su marca a propuestas que buscan relacionar el vino con otros lenguajes creativos. En este caso, la bodega y Alexia Álvarez de Toledo plantean una lectura visual de tres vinos concretos a través de piezas únicas que intentan trasladar al diseño su historia, su perfil y su forma de entender la elaboración.