Corea del Sur pierde casi la mitad de sus pubs de barrio

Los cierres se aceleran por la inflación, el cambio social y el menor consumo de alcohol entre jóvenes

Viernes 26 de Junio de 2026

Corea del Sur ha perdido casi la mitad de sus pubs de barrio en ocho años. Los datos de la Agencia Tributaria surcoreana muestran que los bares informales y locales cerveceros pasaron de 52.302 negocios en 2018 a 28.178 en marzo de 2026, una caída del 46%.

El ajuste se aceleró en el último año. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026 cerraron 2.998 establecimientos, un descenso del 9,6%, lo que equivale a unas ocho clausuras al día.

Dentro de ese retroceso, los pubs informales conocidos como ganee jujeom bajaron de 8.894 a 7.985 locales, un 10,2% menos en un año. Los establecimientos centrados en cerveza, llamados hof pubs, pasaron de 22.282 a 20.193, con una caída interanual del 9,4%.

La administración fiscal atribuye esta contracción a varios factores. Durante años, la inflación elevada ha encarecido los alquileres, los salarios y otros gastos de explotación, lo que ha presionado a pequeños negocios independientes, que son mayoría en este segmento. A eso se suma el cambio en los hábitos sociales: las reuniones para beber después del trabajo, antes habituales en la cultura corporativa del país, son ahora menos frecuentes.

También pesa el relevo generacional. Las estadísticas oficiales apuntan a que los jóvenes surcoreanos beben menos que las generaciones anteriores, dentro de una bajada más amplia del consumo de alcohol.

Esa tendencia también aparece en los envíos de bebidas alcohólicas al mercado interno. La Agencia Tributaria cifra esos envíos en 3,15 millones de kilolitros en 2024, frente a 3,81 millones una década antes, un 17,3% menos. Además, las expediciones han bajado durante dos años seguidos desde el máximo reciente registrado en 2022.

En 2024 descendieron las entregas de cerveza, soju rebajado y takju. En conjunto, esas tres categorías retrocedieron un 2,9% respecto al año anterior.

Los datos oficiales sobre salud y consumo apuntan en la misma dirección. La agencia estadística del país registró en los primeros meses de 2026 la caída más rápida del consumo de alcohol en siete años, ligada al mayor interés de parte de la población joven por hábitos más saludables y por evitar el consumo intensivo.

La pandemia también aceleró ese cambio. Una parte de los consumidores mantiene la preferencia por beber en casa en lugar de acudir a bares y pubs.

Para el sector de bebidas, esta reducción del canal hostelero puede traducirse en menos puntos de venta para cerveza y otras categorías alcohólicas, una rotación menor del inventario y más presión sobre los márgenes de los operadores que siguen abiertos.