Canadá impulsa el vino australiano tras las restricciones a Estados Unidos

Ontario lidera el avance con más cuota para Australia y crece la demanda de vinos premium, blancos y espumosos

Viernes 22 de Mayo de 2026

Las exportaciones de vino australiano a Canadá aumentaron 24% en valor, hasta 188 millones de dólares australianos, y 15% en volumen, hasta 69 millones de litros, en los 12 meses cerrados en marzo de 2026, según datos difundidos por Wine Australia. El número de bodegas australianas activas en ese mercado subió a 220.

El avance se produce después de las restricciones aplicadas en 2025 a las importaciones de vino de Estados Unidos, que redujeron la presencia de producto estadounidense en los monopolios provinciales canadienses. Productores y distribuidores consultados por Wine Australia atribuyen parte del resultado al trabajo comercial realizado durante varios años con compradores, minoristas y sumilleres.

Ontario ha sido el mercado más dinámico. Las ventas de vino australiano crecieron alrededor de 30% interanual en esa provincia y su cuota pasó del 6% al 9%, según datos de EzFocus. También hubo avances en Quebec, Columbia Británica y Alberta. El crecimiento se repartió entre varios segmentos de precio, con una evolución favorable tanto en vinos de gama media como en botellas premium por encima de los 15 dólares.

Cabernet Sauvignon fue la variedad con mejor comportamiento, sobre todo en Ontario, donde el volumen subió más de 70%. También avanzaron Shiraz y Chardonnay. Además, las bodegas observan más interés por estilos ligeros y frescos, espumosos y vinos con identidad regional.

Matt Fowles, de Fowles Wine, afirmó que el mercado canadiense está respondiendo bien a los vinos australianos premium con origen definido. “Nuestro foco está en el vino premium, y está claro que los clientes valoran volver a encontrar estos vinos en las estanterías”, dijo. “Cuando se entiende la historia regional y la procedencia, la categoría crece rápido”.

Los productores señalan que las visitas de compradores canadienses a regiones vinícolas australianas han ayudado a cerrar acuerdos comerciales y a ampliar la presencia en tiendas y cartas. En los dos últimos años, representantes de organismos provinciales como Ontario, Quebec y Columbia Británica han participado en programas de viaje e intercambio organizados por el sector australiano.

Esas acciones han derivado en 177 nuevas referencias en monopolios provinciales, más formación para personal de venta y sala, y mayor apoyo entre sumilleres. Peter Marshall, importador afincado en Vancouver y responsable de Sur Lie, explicó que la experiencia directa cambia la percepción del producto. “Los compradores que han viajado a Australia se acercan a la categoría con mucha más confianza”, señaló. “Esa experiencia modifica su visión y abre la puerta a vinos más singulares”.

Libby Nutt, directora general de marketing y ventas para exportación de Casella Family Brands, dijo que la relación con los monopolios provinciales se ha reforzado con esas visitas. “Nuestras relaciones con los monopolios siempre han sido buenas, pero se han profundizado mucho a medida que más compradores viajan a Australia”, afirmó. “Cada encuentro abre nuevas puertas y refuerza nuestra presencia en el mercado”.

En un acto reciente celebrado en Vancouver dentro de la gira norteamericana de Wine Australia asistieron casi 100 profesionales del comercio, medios y sumilleres. La sesión incluyó catas y formación sobre variedades emergentes y estilos que están ganando espacio entre los consumidores canadienses, sobre todo blancos y espumosos.

Más del 90% de los asistentes encuestados que ocupan puestos de compra dijeron que probablemente aumentarán el número de vinos australianos en sus programas tras participar en el encuentro. Paul Turale, director general de desarrollo de mercado de Wine Australia, afirmó que ese tipo de contacto directo ayuda a generar confianza entre compradores y prescriptores.

Aunque algunos vinos estadounidenses empiezan a volver poco a poco a las estanterías canadienses, los productores australianos creen que el mercado seguirá ofreciendo margen para crecer en el corto plazo. Señalan también que persiste cierta cautela del consumidor hacia el producto estadounidense.

Mark Ramm, responsable regional de exportación de Angove Family Winemakers, resumió así la situación: “Canadá es un mercado con buena disposición hacia los productores australianos”. Añadió que “la oportunidad es importante” y que ahora conviene respaldarla con inversión constante y presencia sobre el terreno.