Viernes 17 de Abril de 2026
Italia cerró el 31 de marzo con 55,9 millones de hectolitros de vino almacenados, un 5,7% más que en la misma fecha de 2025, según el último informe “Cantina Italia” del ICQRF. A esa cifra se suman 5,3 millones de hectolitros de mosto, con un aumento del 32,4%, y 165.263 hectolitros de vino en fermentación, un 8,3% más interanual.
Aunque entre febrero y marzo los stocks bajaron un 4,7%, el mosto cayó un 10,8% y el vino en fermentación retrocedió un 60,8%, el volumen total sigue en niveles altos. El dato confirma que el mercado italiano continúa con una oferta abundante y con menos margen para mover producto con rapidez.
La composición de esas existencias muestra el peso de las figuras de calidad. El 53,9% del vino almacenado corresponde a denominaciones de origen protegidas, el 26,5% a indicaciones geográficas protegidas, el 1,6% a vinos varietales y el 18% restante a otras categorías. Dentro de las denominaciones de origen protegidas, el reparto entre blancos y tintos es casi igual: 26,2% y 26,1%, respectivamente.
La concentración territorial también es clara. El norte de Italia reúne el 56,5% de los stocks nacionales. Solo Véneto concentra el 25,7% del volumen total del país. El informe añade que 20 denominaciones sobre un total de 523 reúnen el 58,3% de todo el vino con indicación geográfica almacenado.
Entre esas referencias figuran Prosecco DOP, con el 11,3%; IGP Puglia, con el 4,5%; e IGP Toscana, con el 3,9%. Juntas suman cerca del 20% del vino guardado en Italia.
Este nivel de existencias presiona la cadena comercial. Las bodegas tienen más producto inmovilizado y eso complica la rotación de inventarios. También puede afectar a las exportaciones, porque muchos operadores intentan sacar más volumen fuera del país para aliviar almacenes.
La presión se nota sobre todo en el vino a granel. Con más oferta disponible, los precios pueden moverse a la baja y los márgenes se estrechan, en especial para las bodegas pequeñas y medianas. La liquidez también se resiente cuando una parte importante del capital queda retenida en stock.
El informe apunta además a una demanda internacional todavía débil y a unas rutas comerciales marcadas por la incertidumbre geopolítica. En ese escenario, la gestión del stock pasa a ser una prioridad para el sector italiano.
Las bodegas buscan varias vías para ajustar la oferta al mercado: abrir nuevos destinos comerciales, reforzar las gamas de mayor valor y ampliar la venta directa y el enoturismo. Mientras tanto, los datos de marzo muestran que la corrección mensual no basta para borrar un exceso que sigue pesando sobre el mercado.