Bodegas López Cristóbal presenta su primer vino ecológico con La Linde 2025

La bodega de Roa apuesta por la certificación ecológica en su vino más fresco y frutal

Jueves 19 de Marzo de 2026

Bodegas López Cristóbal, situada en Roa (Burgos), ha anunciado el lanzamiento de La Linde 2025, su primer vino con certificación ecológica. Este paso supone un avance en la filosofía de la bodega, centrada en una viticultura respetuosa y en la preservación de la personalidad del viñedo y el entorno. Galo López, tercera generación de la familia al frente del proyecto, ha señalado que este vino marca el inicio de una nueva etapa para la bodega, orientada a reforzar su compromiso con el respeto al suelo y la sostenibilidad, pensando en las futuras generaciones.

La Linde 2025 es el vino más fresco y frutal de la bodega y, según la propia familia, recoge la esencia más directa de la Ribera del Duero. El vino se elabora principalmente con uvas tempranillo procedentes de viñas de 30 años, ubicadas en la finca que da nombre al vino, a 770 metros de altitud y sobre suelos calcareo-limosos. Esta finca, situada junto a la bodega, es considerada el corazón del proyecto López Cristóbal.

La vendimia de La Linde se realiza de forma manual, con una selección de racimos antes de la entrada en bodega. La añada 2025 ha tenido una crianza breve de tres meses en barrica de roble francés, lo que permite mantener un perfil fresco y frutal. El vino destaca por la armonía entre la fruta y la madera, con una intensidad aromática en la que predominan las fresas, bayas y frutas del bosque. En boca, La Linde 2025 se muestra sabroso, bien estructurado y con una persistencia amable, manteniendo el equilibrio entre fruta y roble que caracteriza a la bodega.

La Linde ha sido reconocida en varias ocasiones como Mejor Vino Joven de España por los Premios Baco, gracias a la frescura y elegancia de su tempranillo de la Ribera burgalesa. El precio de venta recomendado es de 10,25 €.

Bodegas López Cristóbal tiene sus orígenes en los años 30, cuando Santiago López inició el proyecto familiar en la Ribera del Duero. El impulso definitivo llegó en los años 80, coincidiendo con la creación de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Santiago, hijo del fundador, elaboró su propio vino y creó la bodega, cuyo nombre une los apellidos López y Cristóbal, este último por parte de Lola, su esposa. Galo, actual responsable y miembro de la tercera generación, ha sido clave en la consolidación y el carácter personal de los vinos.

La bodega mantiene la estructura original de la finca agrícola y, desde 2005, cuenta con un edificio anexo que fue una antigua harinera de principios del siglo XX, construido en piedra, ladrillo mudéjar y madera. Tras más de 30 años de trayectoria, López Cristóbal elabora todos sus vinos con viñedo propio y busca reflejar la identidad de cada parcela en sus etiquetas. La filosofía de la bodega se basa en dar protagonismo al viñedo, con una viticultura cuidadosa y mínima intervención, para obtener vinos elegantes, equilibrados y con personalidad.