Jueves 05 de Marzo de 2026
El sector vinícola de Estados Unidos ha sufrido una caída histórica en sus exportaciones a Canadá tras la retirada de vinos estadounidenses de los comercios canadienses. Esta medida, adoptada por varias provincias canadienses como respuesta a los aranceles impuestos por Estados Unidos, ha provocado un descenso del 78% en las exportaciones de vino estadounidense a Canadá durante 2025, según datos publicados por Wine Institute este miércoles, 4 de marzo.
El informe señala que la pérdida para el sector estadounidense asciende a 357 millones de dólares en valor de exportación. Este cambio ha revertido la relación comercial entre ambos países: en 2024, Estados Unidos mantenía un superávit comercial de 254 millones de dólares en vino con Canadá, mientras que en 2025 se registró un déficit de 90 millones.
Steve Gross, presidente interino y consejero delegado de Wine Institute, explicó que detrás de estas cifras hay empresas familiares, viticultores, distribuidores y trabajadores del sector hostelero que no están relacionados con el conflicto comercial pero que sufren las consecuencias. Gross subrayó que para muchas bodegas estadounidenses, Canadá era el principal mercado internacional y permitía su expansión fuera del país.
En 2024, Canadá representaba el 36% del total de las exportaciones vinícolas estadounidenses, con envíos valorados en 460 millones de dólares. En 2025, esa cuota se redujo al 12%, lo que ha desestabilizado el comercio exterior del vino estadounidense. El informe también indica que el 81% de las pérdidas totales en exportaciones mundiales de vino estadounidense durante 2025 se deben directamente a las restricciones impuestas por Canadá.
El impacto económico no solo afecta a Estados Unidos. En Canadá, la British Columbia Liquor Distribution Branch prevé un déficit presupuestario de 77,2 millones de dólares canadienses para el ejercicio fiscal 2025-26. Esto supone una reducción del 13,2% en los ingresos netos respecto al año anterior. La entidad atribuye parte de esta caída a la retirada de productos alcohólicos estadounidenses. Además, importadores canadienses, representantes comerciales y trabajadores del sector hostelero han perdido empleos e ingresos. Los consumidores también han visto limitada su oferta habitual de marcas estadounidenses.
Wine Institute recuerda que la producción vinícola estadounidense está presente en los 50 estados y genera más de 323.000 millones de dólares en actividad económica total, apoyando a comunidades rurales y economías locales en todo el país. Ante la magnitud del daño y la falta de avances en las relaciones comerciales bilaterales, la organización pide a los gobiernos de ambos países que eliminen las restricciones y restablezcan el comercio normal.
Gross insistió en que las bodegas necesitan recuperar cuanto antes el acceso al mercado canadiense porque su futuro depende de ello. Explicó que las inversiones y la planificación en este sector requieren años y que no es posible sustituir un mercado como el canadiense rápidamente.