Incarlopsa prevé un récord de 1.263 millones de euros en 2025 y eleva su EBITDA un 11%

Jueves 26 de Febrero de 2026

La compañía refuerza su apuesta por la sostenibilidad y el empleo estable en Castilla-La Mancha

Incarlopsa, empresa familiar castellanomanchega dedicada a la producción y elaboración de productos cárnicos porcinos, prevé cerrar el ejercicio 2025 con una cifra de negocio de 1.263 millones de euros, lo que supone un incremento del 5% respecto a 2024. Este resultado marca un nuevo máximo histórico para el grupo, que opera en un entorno marcado por la incertidumbre en los flujos comerciales, el aumento de los requisitos regulatorios y la necesidad de avanzar hacia modelos productivos más eficientes y sostenibles.

Según las previsiones de la compañía, el EBITDA alcanzará los 89,9 millones de euros, lo que representa un crecimiento cercano al 11%. El volumen de producto comercializado también aumentará, pasando de 325.711 toneladas en 2024 a 335.090 toneladas en 2025, un 2,88% más. El valor de las ventas crecerá en la misma línea, con un 5% de incremento, lo que, según la empresa, demuestra la solidez de su modelo industrial y su capacidad para generar valor en mercados competitivos.

En el ámbito internacional, Incarlopsa comercializa sus productos en más de 45 países y prevé que las exportaciones representen cerca del 15% de las ventas, manteniéndose en niveles similares al año anterior, a pesar de la bajada de los precios del cerdo en los mercados internacionales.

Jesús Loriente, consejero delegado de Incarlopsa, ha señalado que el sector afronta un entorno cada vez más complejo y cambiante, donde la adaptación y la eficiencia resultan fundamentales. Loriente ha subrayado que el crecimiento no solo implica aumentar cifras, sino tomar decisiones industriales que aseguren la competitividad a largo plazo. Ha atribuido los resultados previstos para 2025 al esfuerzo colectivo de la organización y ha reafirmado el compromiso de la empresa con la inversión responsable, la mejora de procesos y el desarrollo de proyectos que permitan crecer de forma sostenible.

En materia de empleo, Incarlopsa ha incrementado su plantilla un 4,8% durante el ejercicio, reforzando su apuesta por el empleo estable y de calidad. La compañía mantiene un modelo centrado en las personas, priorizando la formación continua y el desarrollo del talento interno. Estas políticas contribuyen a consolidar el papel de Incarlopsa como motor de desarrollo en el entorno rural, generando impacto económico y social y ayudando a fijar población en las zonas donde opera.

En el ámbito de la sostenibilidad, Incarlopsa ha puesto en marcha una central térmica de biomasa en su planta de elaborados de Tarancón (Cuenca), operada por la empresa de Servicios Energéticos REBI. Esta instalación, la primera de uso industrial de sus características en Castilla-La Mancha, ha permitido sustituir casi por completo el sistema tradicional de producción de vapor a gas natural por una solución basada en energía renovable. Durante el último año, la planta ha generado una producción térmica renovable de 30,1 GWh, evitando la emisión de más de 7.000 toneladas de CO₂ y contribuyendo a la descarbonización de la actividad industrial.

En línea con su plan de autosuficiencia energética iniciado en 2021, Incarlopsa ha avanzado en su capacidad de autoabastecimiento. En 2025, el 25,5% de la energía eléctrica consumida por la compañía ha sido generada a partir de fuentes renovables, gracias a la instalación de paneles solares en sus centros de producción. Este avance refleja una reducción tangible de emisiones y una mayor resiliencia energética en las operaciones de la empresa.

Incarlopsa, con sede en Tarancón (Cuenca) y 12 centros productivos en Castilla-La Mancha, Castilla y León y Andalucía, cuenta con más de 45 años de historia y un equipo humano que se ha duplicado en los últimos años, generando actualmente unos 4.500 empleos directos e indirectos. La compañía mantiene un modelo de producción vertical que garantiza la trazabilidad total del proceso productivo y la máxima calidad del producto, con la calidad, la seguridad alimentaria y el respeto al medioambiente como ejes de su gestión.