Las exportaciones españolas de vino caen un 3,3% en valor en 2025 por la crisis internacional

Lunes 23 de Febrero de 2026

Las exportaciones de vino español cierran 2025 con una facturación de tan solo 3.452,7 millones de euros

Las exportaciones españolas de vino y productos vitivinícolas cerraron el año 2025 con una bajada del 3,3% en valor, hasta los 3.452,7 millones de euros, y del 2,8% en volumen, alcanzando los 26,8 millones de hectolitros. Los precios medios se mantuvieron prácticamente estables, con una ligera caída del 0,5%. Estos datos proceden de la Agencia Tributaria y han sido analizados por Del Rey AWM. El sector ha tenido que adaptarse a un entorno internacional complicado, marcado por la volatilidad geopolítica, la subida de aranceles y la contracción del consumo en varios mercados.

Castilla-La Mancha se mantiene como la principal región exportadora de vinos y productos vitivinícolas en España. En 2025 aumentó su cuota hasta el 52,3% del volumen total exportado, con ventas de 14 millones de hectolitros. En valor también subió ligeramente hasta el 17,2%, superando los 950 millones de euros. Dentro de estas cifras, los mostos, vinagres y alcoholes de vino representaron 3,5 millones de hectolitros y 217 millones de euros. Esto supone más del 45% del volumen nacional y el 39% del valor en estas categorías. Aunque Castilla-La Mancha perdió algo de volumen (-1,2%) debido a la baja cosecha del año anterior, logró aumentar un 2,2% su facturación gracias a una subida del 3,4% en sus precios medios.

La Comunidad Valenciana fue la región que más creció en términos absolutos durante el pasado año. Sus exportaciones aumentaron un 7% en valor hasta los 355,3 millones de euros y un 8,8% en volumen hasta los 3,8 millones de hectolitros. Este crecimiento se debe tanto al buen comportamiento de sus vinos como al impulso de las exportaciones de mostos. La estrategia valenciana consistió en reducir ligeramente sus precios medios (-1,7%) para ganar cuota en mercados internacionales.

Andalucía y Galicia también lograron mejorar sus cifras respecto al año anterior. Andalucía incrementó sus ventas internacionales un 7,9%, mientras que Galicia lo hizo un 7,2%. Estas regiones han conseguido diversificar sus mercados y productos para adaptarse mejor a las nuevas condiciones internacionales.

En contraste con estos resultados positivos, Cataluña y La Rioja sufrieron caídas importantes. Cataluña es la segunda comunidad autónoma española en términos de valor exportado. Sin embargo, perdió un 12% en volumen y un 7,1% en facturación respecto al año anterior. Las ventas cayeron hasta los 1,7 millones de hectolitros y los 592,8 millones de euros. La pérdida fue especialmente notable en vinos espumosos (27,7 millones menos) y vinos tranquilos envasados (10,4 millones menos). Aunque Cataluña subió sus precios medios un 5,6%, esto no compensó la bajada general.

La Rioja registró una caída del 13,3% en valor hasta los 283,7 millones de euros y del 16,6% en volumen hasta los 83,8 millones de litros. La subida del precio medio (4%, hasta los 3,39 euros por litro) no evitó una pérdida importante tanto en litros como en facturación. El País Vasco también vio reducirse sus ventas internacionales: bajaron un 2,8% en valor (234,7 millones) y un 14% en volumen (47,9 millones), aunque la subida de precios permitió suavizar el impacto económico.

Castilla y León optó por una estrategia basada en la subida fuerte del precio medio (+8,1%, hasta los 8,82 euros por litro), lo que le permitió aumentar su facturación un 1,1% pese a vender un 6,5% menos en volumen (26,7 millones de litros). Esta táctica ha permitido mantener ingresos pero puede poner en riesgo su presencia futura si la pérdida de volumen se mantiene.

Extremadura y Murcia forman parte del grupo de regiones exportadoras tradicionales que han sufrido caídas moderadas en volumen (-2,3% y -5%, respectivamente), pero han conseguido mantener o incluso aumentar su facturación (+4,8% para Extremadura; -0,2% para Murcia) gracias al encarecimiento del vino a granel.

Navarra y Aragón experimentaron pérdidas importantes tanto en valor como en volumen durante el pasado año. Madrid sufrió una caída muy fuerte (-31% en volumen), mientras que Cantabria bajó aún más (-42,7%). Por el contrario, Baleares mostró buenos resultados junto a las regiones ya mencionadas con evolución positiva.

Las diferencias entre comunidades autónomas se explican principalmente por la capacidad comercializadora instalada y por la reacción rápida ante cambios importantes tanto en tipos de vino como en mercados internacionales. Las regiones que han diversificado su oferta hacia mostos o derivados han conseguido estabilizar ingresos frente a aquellas centradas solo en vinos con denominación de origen protegida.

El sector vitivinícola español afronta problemas comunes como subidas arancelarias e impuestos o dificultades derivadas de guerras y cambios geopolíticos. Sin embargo, la forma concreta de responder a estos problemas varía mucho según cada región. La diversificación hacia nuevos mercados o productos ha sido clave para algunas comunidades autónomas.

El informe señala que el mantenimiento o subida moderada de precios medios ha sido una estrategia generalizada para proteger márgenes ante la escasez relativa de vino disponible para exportar. No obstante, subir precios sin tener asegurada una demanda suficiente puede llevar a perder cuota internacional frente a otros países productores.

En definitiva, el año pasado ha puesto a prueba la capacidad comercializadora e innovadora del sector vitivinícola español. Castilla-La Mancha refuerza su liderazgo gracias a su tamaño y flexibilidad productiva; Comunidad Valenciana muestra que es posible crecer incluso cuando el mercado internacional se contrae; mientras que otras regiones deben buscar nuevas fórmulas para recuperar terreno perdido ante las dificultades actuales.

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