La alcachofa de la Vega Baja reivindica la inteligencia agraria frente a la tecnología

Escrito porEmanuel Casais

Miércoles 11 de Febrero de 2026

La campaña resalta el valor humano y el impacto económico de este cultivo en la comarca

La Asociación de la Alcachofa de la Vega Baja, con el respaldo de la Diputación de Alicante, ha lanzado la campaña ‘Inteligencia Agraria’ para poner en valor el trabajo, el conocimiento y la dedicación de quienes cultivan la alcachofa en la comarca. Bajo el lema ‘La inteligencia que se saborea’, la iniciativa busca visibilizar el esfuerzo de las personas que hacen posible que este producto llegue desde la huerta hasta la mesa, en un momento en el que la Inteligencia Artificial ocupa un lugar central en el debate público.

La campaña utiliza las siglas IA para proponer una reflexión sobre la inteligencia que se aplica en la agricultura tradicional, donde el conocimiento no lo programan las máquinas, sino las personas que trabajan la tierra. El audiovisual de la campaña recorre la huerta y muestra el trabajo diario en el campo, el saber que se transmite de generación en generación y la relación directa entre territorio, producto, gastronomía y bienestar. Agricultores y agricultoras de distintas edades ponen rostro a las miles de familias que dependen de este cultivo en la Vega Baja.

La marca de la alcachofa vuelve a contar con Cayetano Murcia, conocido como Tano el de la Barraca, que ya participó en la campaña ‘Tenemos corazón’. El presidente de la Asociación Alcachofa de la Vega Baja del Segura, Antonio Ángel Hurtado, ha explicado que el objetivo es acercar al consumidor a la realidad que hay detrás del producto. Según Hurtado, elegir una alcachofa de la Vega Baja es apostar por el territorio, el empleo, el paisaje y la tradición. Ha recordado que, aunque se habla mucho de tecnología e innovación en términos digitales, en la huerta se lleva aplicando una inteligencia basada en la experiencia, la observación y el respeto por el entorno desde hace décadas. Para Hurtado, esto también es innovación y futuro.

La campaña no solo se centra en el cultivo, sino también en el papel de la alcachofa como motor económico, social y gastronómico de la comarca. Se vincula el producto con hábitos de alimentación saludables, el consumo de proximidad y el apoyo a la economía local. La iniciativa pretende poner rostro a un producto que es mucho más que un alimento y que forma parte del presente y del futuro de la Vega Baja del Segura.

En la Vega Baja hay unas 2.500 hectáreas dedicadas a la alcachofa, lo que la convierte en la principal zona productora de la Comunitat Valenciana y la segunda a nivel nacional. La comarca lidera la exportación, ya que casi el 50% de las alcachofas nacionales que se venden en el exterior proceden de la Vega Baja. La campaña de la alcachofa genera alrededor de 7.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos en toda la comarca.

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