Lunes 03 de Marzo de 2025
El pasado 27 de febrero, Madrid fue testigo de la segunda jornada de las Cinco Cantabrias en Madrid 2025, un evento que busca promover la gastronomía cántabra en la capital española. La cita tuvo lugar en el estudio "Factory of Dreams" de OKUDA, donde el chef David Pérez, del restaurante Ronquillo, guió a los asistentes en un recorrido por los sabores del litoral cántabro. Esta iniciativa, impulsada por CANTUR y la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, busca consolidar la gastronomía de la región como un referente de calidad y tradición.
El evento reunió a prensa, influencers y amantes de la gastronomía, quienes pudieron disfrutar de un innovador formato de estaciones gastronómicas. Este enfoque permitió a los asistentes degustar productos emblemáticos de Cantabria, desde la tradicional gilda con anchoa de Santoña hasta un guiso de patata con jibia. La jornada celebró la cocina tradicional cántabra, combinando ingredientes locales y recetas típicas en un ambiente que resaltó la esencia de la región.
El menú diseñado por David Pérez incluyó platos como el bocarte marinado con queso, en honor a la costa, y la ensalada de bígaros con repollo de Cantabria y cardo. Estos platos reflejan la riqueza culinaria de la región y el respeto por la materia prima local. La gilda con anchoa de Santoña y piparra, los pimientos asados de Isla con bonito del norte y el bocadillito de rabas con mahonesa de limón fueron otras de las propuestas que sorprendieron a los asistentes.
El bocarte, conocido como anchoa fresca en Cantabria, es un pescado fundamental en la gastronomía de la región. Su preparación marinada resalta su sabor y textura, mientras que la incorporación del queso introduce un equilibrio entre el umami del pescado y la untuosidad del lácteo. Cantabria es conocida por su tradición quesera, lo que convierte este maridaje en una fusión auténtica de productos locales.
La ensalada de bígaros con repollo de Cantabria y cardo combina el sabor salino de los bígaros con el repollo, una hortaliza ampliamente cultivada en la región, y el cardo, una verdura de invierno apreciada por su textura y matices amargos. Juntos crean un plato equilibrado, fresco y lleno de contrastes.
La gilda, elaborada con anchoa, aceituna y piparra, es un clásico de la gastronomía cántabra. La anchoa de Santoña es una de las más apreciadas a nivel mundial, elaborada con una curación en salazón que potencia su sabor umami. Los pimientos de Isla, originarios de esta localidad cántabra, destacan por su dulzura y carnosidad. Asados a la leña o al horno, adquieren un sabor profundo y ahumado que combina perfectamente con el bonito del norte, otro de los productos estrella de Cantabria.
Las rabas, el aperitivo por excelencia de Cantabria, se presentan en esta ocasión en un bocadillo con mahonesa de limón, un toque cítrico que realza el sabor del calamar y aporta frescura al bocado. El guiso de patata con jibia, una receta tradicional marinera, combina las patatas con la jibia, un molusco muy apreciado en la costa cantábrica. La cocción lenta permite que los sabores se fundan, creando un plato reconfortante y lleno de matices.
La burger de pulpo con pimiento es una propuesta innovadora que reinterpreta en forma de hamburguesa la clásica preparación del pulpo, combinándolo con pimientos que aportan un toque dulce y ligeramente ahumado. Un plato que fusiona tradición y modernidad en un formato accesible y atractivo.
El sobao pasiego, uno de los dulces más icónicos de Cantabria, se presenta en esta ocasión con crema de quesada. Su textura esponjosa y su sabor mantecoso lo convierten en un imprescindible de la repostería regional. La quesada, por otro lado, es un postre tradicional elaborado con leche cuajada, huevo y mantequilla, con un ligero toque cítrico. En esta propuesta, la combinación de ambos en una misma elaboración representa lo mejor de la tradición dulce de Cantabria.
El evento estuvo maridado con una cuidada selección de vinos de Cantabria, como el Mar de Fondo (Coupage), el Ribera del Asón (Albariño – Chardonnay) de Bodegas Vidular y el Casona Micaela (Albariño – Riesling) de Bodega Casona Micaela. Estos vinos complementaron a la perfección los sabores del menú, realzando la experiencia gastronómica.
La jornada en Madrid reafirma que Cantabria no solo se degusta, sino que también se vive. La iniciativa continuará con tres eventos más que recorrerán distintas facetas de la cocina cántabra, desde la costa hasta el relieve montañoso. La próxima cita seguirá profundizando en los sabores de la región, llevando su esencia a nuevos públicos y fortaleciendo la identidad gastronómica de Cantabria más allá de sus fronteras.