Francia fija cómo autoriza cambios temporales en las denominaciones de origen por la sequía
El INAO permite ajustes puntuales en pastoreo, forrajes o alimentación animal sin alterar la identidad del producto
lunes 7 de septiembre de 2026

El Instituto Nacional del Origen y la Calidad de Francia, el INAO, precisó este lunes, 7 de septiembre, cómo tramita y aprueba las modificaciones temporales de los pliegos de condiciones de las figuras de calidad cuando la sequía impide cumplir algunas reglas de producción. El organismo sitúa la medida en una sequía “histórica” en el territorio francés y afirma que el objetivo es permitir ajustes puntuales sin alterar los rasgos esenciales de los productos amparados.
El marco afecta a los SIQO, los signos oficiales de identificación de la calidad y del origen, entre ellos las AOP, las IGP, las STG y Label Rouge. El INAO explica que estas modificaciones temporales están previstas por la normativa francesa y europea para circunstancias excepcionales y que se apoyan en elementos objetivos y justificados. No se trata, por tanto, de una revisión general de las normas de cada denominación, sino de cambios limitados a apartados concretos del pliego.
El organismo francés insiste en que la finalidad del sistema es dar margen a los profesionales para adaptar algunas prácticas cuando las condiciones climáticas lo exigen, pero sin poner en cuestión la identidad del producto ni su nivel de calidad. Entre los ejemplos que cita figuran la duración del pastoreo, las condiciones de alimentación animal o algunas reglas ligadas a la producción de forraje.
El INAO también aclara que una solicitud de modificación temporal no implica que todos los productores de una AOP o una IGP vayan a utilizar esa posibilidad. Las peticiones se presentan a través de los organismos de defensa y gestión de cada denominación, a partir de los problemas detectados en su territorio o en su rama de actividad. Una vez aprobada, la medida queda disponible solo para los productores que realmente la necesiten.
El procedimiento, según el instituto, comienza con la petición de los productores a través de su organismo de defensa y gestión. Después, los comités competentes del INAO estudian cada expediente y valoran su fundamento mediante evaluaciones técnicas. Si la modificación recibe luz verde, se formaliza mediante una orden interministerial publicada en el Diario Oficial de la República Francesa. En el caso de las AOP y las IGP, la decisión se comunica además a la Comisión Europea.
El instituto remarca que estas autorizaciones son temporales, están limitadas en el tiempo y se hacen públicas. También señala que se conceden dentro de un marco reglamentario preciso, con el fin de mantener la transparencia del sistema y de evitar que la respuesta a la sequía derive en una alteración permanente de las condiciones de producción.
La información del INAO dedica una parte relevante a la ganadería ecológica. El organismo recuerda que este modelo se basa en gran medida en la autonomía alimentaria de las explotaciones y, en el caso de los herbívoros, en una alimentación procedente sobre todo de la hierba y de los forrajes producidos en la propia granja. La falta de pasto causada por la sequía, añade, está llevando a algunos ganaderos a consumir ya las reservas previstas para el invierno.
Si las lluvias no regresan con rapidez y no se recupera el crecimiento de la hierba, el instituto avisa de que algunas explotaciones podrían verse sin capacidad para alimentar a los animales durante el invierno. Para esos casos, el INAO puede conceder derogaciones temporales que permitan utilizar piensos no ecológicos. El organismo recuerda que esta posibilidad está contemplada en el reglamento europeo de producción ecológica cuando hay pérdidas importantes ligadas a circunstancias climáticas excepcionales.
Esas derogaciones, no obstante, no son automáticas ni colectivas. El INAO precisa que cada solicitud debe ser individual, estar justificada y tramitarse por vía telemática. Además, solo ciertos alimentos pueden acogerse a esta excepción y su uso queda restringido a proporciones limitadas dentro de la ración.
Más allá de la respuesta inmediata, el organismo francés sostiene que las ramas amparadas por SIQO trabajan desde hace años en la adaptación de sus pliegos y de sus prácticas al cambio climático. En ese trabajo participan profesionales, institutos técnicos y equipos de investigación. El INAO cita como ejemplo el proyecto ADAoPT, seguido junto con el Instituto de la Ganadería, Idele, para ayudar a las AOP e IGP lácteas a definir estrategias de adaptación. Entre las líneas de trabajo figuran la gestión y el almacenamiento de forrajes, la evolución de determinadas prácticas ganaderas y la adaptación de los sistemas de producción a nuevas condiciones climáticas.
Para el sector de bebidas, este marco tiene una derivada directa. Las AOP y las IGP son figuras habituales en el vino y en otras bebidas con indicación geográfica, de modo que contar con un procedimiento ya definido puede reducir la incertidumbre regulatoria cuando un episodio extremo altera las condiciones de producción. Ese margen temporal, siempre bajo control administrativo y con publicidad oficial, puede ayudar a mantener la calidad exigida por las denominaciones y a preservar su presencia en el mercado mientras duren las incidencias climáticas.