El alcalde ecologista de Kaysersberg bloquea la Cité des Vins d’Alsace

La negativa sobre menos del 5% del suelo paraliza una inversión de 24 a 27 millones de euros

Miércoles 26 de Agosto de 2026

Compártelo

Leído › 380 veces

El proyecto de la Cité des Vins d’Alsace, previsto en Kaysersberg Vignoble, en la región francesa de Alsacia, ha quedado bloqueado después de que el nuevo alcalde ecologista del municipio, Henri Stoll, rechazara la cesión de varias pequeñas parcelas de suelo municipal necesarias para completar la operación. El director del Comité Interprofesional de los Vinos de Alsacia, Gilles Neusch, afirmó este miércoles, 26 de agosto, que la iniciativa, “tal y como estaba prevista, no podrá ver la luz”.

La negativa municipal afecta a menos del 5% de la superficie necesaria, pero basta para paralizar una inversión estimada entre 24 y 27 millones de euros. La operación llevaba cerca de diez años de estudios, consultas y preparación financiera. También contaba con el respaldo del Estado, de varias administraciones territoriales y de 18 socios agrupados en una sociedad cooperativa de interés colectivo. En el otoño de 2025, el prefecto del Alto Rin la había definido como un proyecto importante para la cadena vitivinícola y para el territorio.

El bloqueo supone un frenazo para una iniciativa que sus promotores presentaban como un centro cultural y de visita vinculado al vino alsaciano. La idea no se limitaba a una función expositiva, sino que buscaba atraer a un público más amplio con una propuesta de experiencia y divulgación. En las regiones vitivinícolas francesas, este tipo de equipamientos suele combinar patrimonio, recepción de visitantes y actividades culturales, con la intención de reforzar la conexión entre el vino, el paisaje y la economía local.

La posición del Ayuntamiento es otra. Para Stoll y la mayoría municipal, Kaysersberg Vignoble ya recibe suficientes visitantes. “No queremos más turismo”, ha insistido el alcalde, que ha apoyado su rechazo en tres argumentos: el riesgo de agravar la presión sobre la vivienda, la artificialización de una franja verde entre varios municipios y la posibilidad de acabar impulsando un proyecto desligado del lugar. En sus palabras, el plan podía derivar en una especie de “Europa-Park del vino”.

Neusch rechaza esa visión. A su juicio, la propuesta no se parecía a un parque temático ni a una operación de afluencia masiva. El responsable del comité interprofesional sostuvo que se trataba de un equipamiento de pago, muy distinto de los mercados de Navidad gratuitos o del simple paseo por las calles del municipio, que, según él, ya concentran una gran afluencia en determinados periodos del año.

Las previsiones de los promotores situaban la asistencia en unos 300 visitantes al día, lo que equivale a cerca de 90.000 al año. El plan incluía además la creación de una treintena de puestos de trabajo y fijaba la apertura para la Pascua de 2029. Con esos números, el proyecto aspiraba a convertirse en una nueva puerta de entrada al viñedo alsaciano y a su patrimonio, sin limitarse al público habitual del sector.

El director del comité lamentó además el simbolismo de la decisión municipal. Recordó que Kaysersberg Vignoble es la única comuna de Alsacia que lleva la palabra Vignoble en su nombre y consideró paradójico que sea precisamente ese ayuntamiento el primero en apartarse de una operación pensada para el conjunto del sector. También precisó que la expresión Cité du Vin era, en realidad, un nombre de trabajo y no describía por completo el contenido del futuro centro.

Por ahora, los impulsores de la iniciativa no contemplan trasladarla a otra localidad. Neusch cerró esa puerta al recordar que el castillo de Kientzheim y la Cofradía Saint-Étienne forman parte de los miembros fundadores de la sociedad cooperativa que dirige el proyecto. En su planteamiento, ese anclaje territorial impide mover la operación sin alterar su sentido original.

Con el diseño inicial bloqueado, la entidad promotora trabaja con dos vías. La primera pasa por explicar mejor el proyecto a la población y avanzar por fases. La segunda consiste en revisar el modelo económico y limitar la actuación a la superficie que sí está disponible en este momento.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 380 veces