El vino tinto reduce el riesgo de muerte prematura frente a otras bebidas alcohólicas según un estudio con 340.000 adultos

Consumir vino en cantidades moderadas se asocia a menor mortalidad cardiovascular y general, pero el exceso eleva el riesgo para la salud

Martes 07 de Abril de 2026

Compártelo

Leído › 1317 veces

Wine Drinkers Face Lower Early Death Risk Than Beer or Spirits Consumers, Study Finds

Un estudio presentado en marzo durante la Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología en Nueva Orleans ha analizado la relación entre el consumo de diferentes bebidas alcohólicas y la mortalidad. La investigación, realizada por un equipo internacional liderado por Zhangling Chen, profesora en el Second Xiangya Hospital de la Central South University en China, ha seguido a más de 340.000 adultos británicos durante un periodo medio de 13 años.

El trabajo se basó en datos del Biobanco del Reino Unido, que recoge información sanitaria de casi medio millón de personas en Inglaterra, Escocia y Gales desde 2006. Tras excluir a quienes sufrían enfermedades crónicas o habían dejado de beber por motivos de salud, el análisis incluyó a 340.924 participantes, con una media de edad de 46 años y una proporción equilibrada entre hombres y mujeres.

Los resultados muestran que quienes consumen vino en cantidades ligeras o moderadas presentan un menor riesgo de muerte prematura en comparación con quienes beben la misma cantidad de alcohol procedente de cerveza, sidra o bebidas espirituosas. Además, los bebedores habituales de vino también tienen un riesgo inferior al de las personas que nunca beben o lo hacen solo ocasionalmente. El efecto es especialmente claro en las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares, siendo los consumidores de vino tinto quienes parecen obtener mayor beneficio.

Según los datos presentados, las mujeres que toman hasta 10 copas semanales (de 150 ml cada una) y los hombres que consumen hasta 20 copas semanales tienen un 8% menos de riesgo de fallecer por cualquier causa y hasta un 21% menos de morir por causas cardiovasculares respecto a quienes no beben o lo hacen solo en ocasiones. Por el contrario, quienes ingieren la misma cantidad semanal a través de cerveza, sidra o licores presentan un 9% más de riesgo de muerte prematura por enfermedad cardiovascular y también una mayor probabilidad de fallecer por otras causas, especialmente cáncer.

El estudio señala que el tipo de bebida alcohólica, la cantidad consumida y el momento en que se toma influyen en los resultados. Por ejemplo, beber con las comidas se asocia a mejores resultados para la salud que hacerlo con el estómago vacío. Según Chen, esto podría deberse a una absorción más lenta del alcohol cuando se acompaña con alimentos, lo que reduce los picos elevados en sangre y sus posibles efectos tóxicos.

Entre las posibles explicaciones para estos resultados figura la composición del vino. El vino contiene polifenoles y otros compuestos bioactivos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que pueden proteger el sistema cardiovascular. Además, las personas que suelen consumir vino tienden a llevar estilos de vida más saludables: comen más frutas y verduras, hacen más ejercicio y fuman menos.

El equipo investigador ajustó los resultados para tener en cuenta factores como nivel educativo, ingresos económicos, región geográfica, calidad de la dieta y estado general de salud. También se consideraron diferencias entre quienes mezclan varios tipos de bebidas alcohólicas.

Sin embargo, como ocurre con todos los estudios observacionales basados en datos autodeclarados durante largos periodos, no es posible establecer una relación directa causa-efecto. Los autores advierten que pueden existir otros factores no medidos o difíciles de medir —como el estrés o los patrones de sueño— que influyan en los resultados observados.

El estudio también muestra que superar las cantidades consideradas moderadas aumenta el riesgo para la salud sin importar el tipo de bebida. Las mujeres que superan los 140 gramos semanales de alcohol puro (más de 10 copas estándar) y los hombres que sobrepasan los 280 gramos (más de 20 copas estándar) tienen un riesgo mucho mayor: un 24% más alto para morir por cualquier causa, un 14% más para fallecer por enfermedad cardiovascular y un 36% más para morir por cáncer respecto a quienes beben poco o nada.

Aunque investigaciones anteriores ya habían sugerido beneficios asociados al consumo moderado de vino frente a otras bebidas alcohólicas, este nuevo trabajo aporta datos actualizados sobre una población amplia y durante un largo periodo. Los autores subrayan la importancia del tipo y cantidad de bebida consumida así como del estilo general de vida para entender mejor estos resultados.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 1317 veces

Tendencias

Más Tendencias