Vicky Foods atribuye su transformación en grupo internacional a la diversificación del negocio
Rafa Juan sitúa la profesionalización de la gestión como pieza clave en una empresa con 761 millones de facturación
sábado 7 de noviembre de 2026

Rafa Juan, consejero delegado de Vicky Foods, compartió este jueves, 5 de noviembre, en la quinta edición de los Encuentros con la Dirección de BASQUE FOOD CLUSTER algunas de las decisiones que, en su relato, han guiado la transformación de la empresa familiar valenciana. La sesión, celebrada en el Palacio Urgoiti bajo el lema Decidir para crecer, reunió a miembros de la alta dirección de compañías de la cadena alimentaria vasca.
Durante su intervención, Juan repasó el paso de Vicky Foods desde sus orígenes como una pequeña empresa de panadería y bollería en Villalonga (Valencia) hasta su situación actual como grupo alimentario con actividad en más de 50 países. La compañía cerró 2025 con una facturación de 761 millones de euros, una cifra que BASQUE FOOD CLUSTER sitúa como referencia del cambio vivido por la empresa en las últimas décadas.
La empresa remonta uno de sus puntos de partida a 1972, cuando, según trasladó la organización del encuentro, la madre de Rafa Juan se preguntó por qué las magdalenas tenían que ser redondas. A partir de esa etapa inicial, Vicky Foods fue ampliando su negocio y su cartera de productos hasta convertirse en un grupo con varias marcas, categorías y canales de distribución.
Juan centró buena parte de su exposición en las decisiones relacionadas con la diversificación del negocio, la salida al exterior y la apertura de nuevos canales. De acuerdo con BASQUE FOOD CLUSTER, el directivo explicó que ese giro permitió a la empresa reducir su dependencia del mercado español, ganar peso en otros países y levantar con el tiempo una estructura comercial y productiva en distintos mercados.
El responsable de Vicky Foods también abordó la adaptación interna que exige una expansión de este tipo. Como miembro de la segunda generación de la familia propietaria, expuso que el crecimiento de la actividad obligó a profesionalizar la gestión, ajustar las estructuras y desarrollar nuevas capacidades dentro de la organización. En esa evolución, añadió, la compañía ha tratado de mantener los valores con los que nació.
La jornada giró en torno a una cuestión que afecta a muchas empresas alimentarias: cómo identificar nuevas oportunidades de negocio, cuándo entrar en otros mercados y qué riesgos asumir en procesos de cambio. Juan defendió una visión a largo plazo y vinculó esa forma de gestionar con la necesidad de acompasar la expansión comercial con una organización capaz de sostenerla.
En la apertura del encuentro, el presidente de BASQUE FOOD CLUSTER, Manu Giner, señaló que estas sesiones buscan acercar a las empresas asociadas experiencias empresariales que les ayuden a revisar sus propias estrategias de crecimiento y su posición en el mercado. El formato incluyó después un espacio de diálogo entre el invitado y los asistentes, centrado en las decisiones que marcan el rumbo de una empresa cuando entra en una nueva etapa.
BASQUE FOOD CLUSTER agrupa en la actualidad a 177 empresas de la cadena alimentaria de Euskadi. La asociación afirma que trabaja para mejorar la competitividad de sus socios mediante proyectos compartidos y con atención a la innovación, el talento y una alimentación más saludable y sostenible.