Escocia reduce un 3% las muertes por alcohol hasta su nivel más bajo del último lustro
Las áreas más desfavorecidas sufren una tasa 4,8 veces mayor que las menos desfavorecidas
miércoles 28 de octubre de 2026

Escocia registró 1.152 muertes por causas completamente atribuidas al alcohol en 2025, 33 menos que en 2024, lo que supone una bajada del 3%. Los datos, difundidos este martes, 27 de octubre, por National Records of Scotland, muestran además que la desigualdad territorial y social sigue siendo muy amplia: la tasa de mortalidad en las zonas más desfavorecidas fue 4,8 veces superior a la de las menos desfavorecidas.
La cifra de 2025 es la más baja desde 2020. El descenso encadena dos años seguidos a la baja después de cuatro ejercicios de subidas entre 2020 y 2023. Aun así, el nivel sigue por encima del registrado antes de ese periodo: en 2019 se contabilizaron 1.020 muertes. National Records of Scotland añade que el dato actual queda muy por debajo del máximo alcanzado en 2006, pero la tasa sigue siendo alrededor de 1,7 veces mayor que en 1994, cuando comenzó esta serie estadística.
Una vez ajustada por edad, la tasa de mortalidad ligada al alcohol se situó en 20,2 muertes por cada 100.000 habitantes en 2025. En 2024 había sido de 20,9. El organismo escocés precisa que esa diferencia anual entra dentro del margen de incertidumbre estadística, ya que los intervalos de confianza del 95% se solapan. Sí hay una caída más clara si la comparación se hace con 2022, cuando la tasa llegó a 22,6 por 100.000, frente a 18,4 en 2012.
El descenso de 2025 se apoyó por completo en la evolución entre los hombres. En ese grupo hubo 758 fallecimientos, 43 menos que un año antes, lo que equivale a una bajada del 5%. Entre las mujeres, en cambio, se registraron 394 muertes, 10 más que en 2024, un alza del 3%. La diferencia entre sexos sigue siendo muy amplia: la tasa masculina fue de 27,8 muertes por cada 100.000 hombres, frente a 13,3 entre las mujeres, más del doble.
La jefa de estadísticas de hechos vitales de National Records of Scotland, Phillipa Haxton, señaló que el perfil por edad de estas muertes se ha ido desplazando hacia edades más avanzadas. La edad media al fallecer pasó de 54 a 60 años desde 1979, y solo en la última década subió de 56 a 60. Aun así, ese nivel se mantiene lejos de la edad media de fallecimiento por todas las causas, que fue de 77 años en 2025.
Las tasas más altas continúan concentrándose en las personas de 45 a 64 años y de 65 a 74. Esos dos grupos han ocupado los primeros puestos desde que hay datos comparables. Entre los mayores de 75 años, la mortalidad atribuible al alcohol ha aumentado en la última década, aunque sigue siendo aproximadamente la mitad de la observada en los dos tramos de edad con mayor incidencia. En el grupo de 25 a 44 años, la tendencia general desde el máximo de 2006 ha sido de descenso.
La distribución territorial también refleja diferencias marcadas. Para medirlas, National Records of Scotland utiliza periodos de cinco años, de 2021 a 2025, con el fin de obtener tasas más fiables, sobre todo en áreas con poca población. En ese periodo, Glasgow City, Inverclyde, North Lanarkshire, West Dunbartonshire, Dundee City y Renfrewshire presentaron tasas superiores a la media escocesa. Entre las zonas con cifras más bajas figuran Aberdeenshire y East Renfrewshire.
Si se mira solo el último año, el número de muertes bajó en 16 de las 32 áreas municipales de Escocia, subió en 11 y no cambió en cinco. Los mayores descensos en términos absolutos se dieron en Fife, con 21 fallecimientos menos, y en Falkirk, Angus y Aberdeen City, con nueve menos en cada caso. El organismo recuerda que este recuento anual no tiene en cuenta el tamaño de la población de cada área y que la asignación territorial se hace, por regla general, según el lugar de residencia de la persona fallecida y no según el lugar de la muerte.
La brecha social sigue siendo uno de los rasgos más marcados de la serie. En 2025, tras ajustar por edad, la tasa en las áreas más desfavorecidas fue 4,8 veces la de las menos desfavorecidas. Para el conjunto de las causas de muerte, la relación es de alrededor del doble, lo que muestra que el alcohol castiga con mucha más intensidad a los barrios con peores indicadores sociales. La distancia, no obstante, se ha reducido con el paso del tiempo: en 2002 llegó a 8,7 veces, el punto más alto desde que esta medición comenzó en 2001.
También hay diferencias entre entornos urbanos y rurales, aunque menos lineales. En 2025, la tasa más alta se dio en las grandes áreas urbanas, con 23,9 muertes por cada 100.000 habitantes. La más baja correspondió a las zonas rurales accesibles, con 12,7 por 100.000. National Records of Scotland apunta que las grandes ciudades, otras áreas urbanas y los pequeños núcleos remotos han mostrado de forma continuada niveles por encima de otros tipos de territorio.
La comparación con el resto del Reino Unido sitúa a Escocia entre los territorios con peor balance. En 2024, último año con datos comparables para las cuatro naciones, Irlanda del Norte registró 21,4 muertes por cada 100.000 habitantes y Escocia, 20,9. Inglaterra quedó en 13,8 y Gales en 16,8. Esos datos confirman que Escocia e Irlanda del Norte siguieron encabezando la mortalidad directamente atribuible al alcohol en el Reino Unido.