La vendimia de Lambrusco crece un 10,9% con la recogida más temprana registrada
Las cooperativas alertan de una pérdida de rentabilidad tras bajar las cotizaciones en origen entre un 20% y un 30%
miércoles 14 de octubre de 2026

Las trece cooperativas de Reggio Emilia y Módena integradas en Confcooperative Terre d’Emilia cerraron este miércoles, 14 de octubre, el balance de la vendimia de 2026 con 2.612.000 quintales de uva, un 10,9% más que en 2025. La organización sitúa la campaña entre las más singulares de los últimos años por el adelanto de la recogida, el más temprano registrado en la zona, y por el estado sanitario de la uva. Pese a esa subida interanual, el volumen total aún queda por debajo del de 2024 y se mueve en la media de los últimos diez años.
El dato de calidad que más pone en valor Confcooperative Terre d’Emilia es el grado medio de azúcar, que llegó a 17,59. En viticultura, este indicador influye de forma directa en la maduración de la uva y en el perfil final de los vinos, por lo que una campaña con uva sana y niveles altos de azúcar suele traducirse en mejores condiciones para la elaboración.
La composición de la cosecha, sin embargo, deja un cambio relevante en el reparto de variedades. Los lambruscos representaron el 54% del total, con 1,393 millones de quintales, y tocaron su nivel más bajo de la última década. Al mismo tiempo, la Ancellotta ganó peso hasta el 38% del conjunto, con 992.000 quintales recogidos. Las uvas blancas también avanzaron, con una subida del 16,9%, aunque su presencia sigue siendo menor y se queda en el 8% de la producción total.
Ese cambio en la mezcla varietal puede tener efecto en el sector de bebidas. Una menor aportación de lambrusco dentro del total recogido puede influir en la disponibilidad de materia prima para determinadas elaboraciones y en la planificación comercial de bodegas y cooperativas, mientras el mayor peso de otras variedades obliga a ajustar compras, producción y márgenes.
En el plano económico, el balance es menos favorable. Alberto Lasagni, responsable de mercado citado por la organización, señala una pérdida de rentabilidad desde 2021. Las cotizaciones en origen, añade, han registrado un descenso progresivo de entre el 20% y el 30% en ese periodo. La combinación de una campaña de calidad con precios más bajos deja una presión clara sobre los ingresos del viñedo y sobre las cuentas de las cooperativas, que concentran una parte importante de la transformación de la uva en esta zona de Emilia.
Confcooperative Terre d’Emilia ve, no obstante, una posible vía comercial en la menor producción registrada fuera de estas cooperativas. La organización recuerda que la cosecha de Italia cae un -6,8% y la de Europa un -2%, dos cifras que, a su juicio, pueden abrir espacio para vender mejor en los próximos meses si la menor oferta ayuda a ordenar el mercado.
Junto a los precios, la entidad cita otros problemas que, en su opinión, pesan sobre el vino tradicional. Entre ellos menciona la desinformación y las campañas contrarias a los productos vitivinícolas. En ese escenario, las bodegas cooperativas de Reggio Emilia y Módena reclaman intervenciones públicas estables para reforzar la actividad.
Las peticiones se centran en ayudas para modernizar la transformación de la uva, estrategias comerciales adaptadas a los nuevos hábitos de consumo, incentivos para renovar las plantaciones y medidas que ayuden a equilibrar la oferta y la demanda. Confcooperative Terre d’Emilia sostiene que ese paquete serviría para dar más certidumbre económica a las empresas y a los productores que siguen invirtiendo en la agroalimentación local.