El impuesto al alcohol lleva al Parlamento escocés la preocupación por el empleo del whisky
Escocia eleva la presión sobre Londres para rebajar los impuestos al Scotch whisky
martes 1 de septiembre de 2026
La presión fiscal sobre el Scotch whisky ha llegado este martes, 1 de septiembre, al Parlamento escocés. Durante la sesión de preguntas al First Minister, la parlamentaria Laura Mitchell pidió a John Swinney que defienda ante el ministro británico de Hacienda un recorte del impuesto especial que grava el alcohol, con el argumento de que esa carga pesa sobre el empleo en Speyside.
La intervención de Mitchell se produjo después de las alertas por posibles despidos que afectan a 172 trabajadores de Diageo, una cifra que situó el empleo industrial de la zona en el centro del debate político en Holyrood. La parlamentaria vinculó esa situación con la presión del duty que soporta el Scotch y reclamó que el Gobierno escocés lleve esa posición a Londres antes de las próximas decisiones presupuestarias del Reino Unido.
El asunto entró así en la agenda parlamentaria escocesa en un momento en el que el Ejecutivo autonómico no tiene capacidad directa para fijar ese impuesto, que depende del Gobierno británico. Por ese motivo, la petición a Swinney se centró en su papel político ante el Chancellor, figura equivalente al ministro de Hacienda del Reino Unido, para intentar influir en la política fiscal que afecta al whisky escocés.
La discusión tiene una derivada económica para el conjunto del sector de bebidas. El tratamiento del impuesto especial sobre el Scotch en el presupuesto británico puede modificar los márgenes de las destilerías, sus decisiones de inversión y la planificación de empleo, con efectos potenciales también en la cadena de suministro y en la actividad comercial ligada a los espirituosos.
La referencia a Diageo añadió peso al debate, al poner cifras concretas sobre la mesa. Los 172 puestos de trabajo citados por Mitchell conectan la discusión fiscal con una consecuencia laboral inmediata en una de las zonas más vinculadas a la elaboración de whisky escocés. Esa relación entre tributación y empleo fue el eje de la reclamación trasladada al jefe del Gobierno escocés.
La sesión de este martes formó parte del turno de control al First Minister en el Parlamento escocés, una cita en la que los diputados plantean cuestiones de alcance político, económico y social al Ejecutivo de Edimburgo. En ese marco, el impuesto sobre el alcohol pasó a ser uno de los asuntos con interés directo para la industria del whisky, pendiente de cómo pueda quedar reflejado en la próxima política fiscal del Reino Unido.