Un proyecto con 600.000 euros busca frenar el mosquito verde en viñedos españoles

GESMOVE probará control biológico, cubiertas vegetales y una plataforma predictiva en cuatro zonas vitivinícolas

Viernes 31 de Julio de 2026

El grupo operativo GESMOVE ha puesto en marcha un proyecto de investigación para gestionar de forma sostenible la plaga emergente del mosquito verde, un insecto que amenaza viñedos del sur de Europa y que, según sus impulsores, se ha expandido con fuerza en la Península Ibérica. La iniciativa contará con 600.000 euros de presupuesto y una duración de tres años.

La financiación procede en un 80% del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y en un 20% del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, dentro del Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027. La Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria es la autoridad encargada de aplicar estas ayudas.

GESMOVE desarrollará un sistema de ayuda a la toma de decisiones, conocido como DSS por sus siglas en inglés, con el que las bodegas podrán anticiparse al comportamiento de la plaga y reducir pérdidas de producción. El proyecto plantea además distintas estrategias de manejo basadas en técnicas agroecológicas y en métodos compatibles con el control biológico.

Entre las medidas previstas figuran la introducción de depredadores generalistas, el uso de cubiertas vegetales y bandas florales para favorecer el control biológico del mosquito verde, así como repelentes naturales compatibles con ese enfoque. Los responsables del proyecto sostienen que esta combinación puede reducir el uso de productos químicos y tratamientos en el viñedo.

El mosquito verde concentra su mayor incidencia entre julio y agosto, meses decisivos para la producción de uva. Según explican las entidades participantes, su población puede multiplicarse en pocas semanas y provocar defoliación prematura, pérdida de concentración de azúcares en la uva y una merma de la productividad del viñedo a largo plazo.

La iniciativa parte de la relevancia económica del sector vitivinícola español. Según datos de Analistas Financieros Internacionales para la Organización Interprofesional del Vino de España, el sector generó en 2023 más de 22.300 millones de euros de valor añadido bruto, cerca del 1,6% del PIB. Además, el informe "State of the World Vine and Wine Sector 2025" de la OIV sitúa a España como tercer productor mundial de vino, con 28,7 millones de hectolitros, y como primer país del mundo por superficie de viñedo, con 919.000 hectáreas. Esa extensión representa el 28,7% del viñedo de la Unión Europea y el 13% del total mundial.

La coordinación del proyecto recae en la Fundación Empresa Universidad Gallega, FEUGA. En el consorcio participan también tres bodegas situadas en regiones climáticas distintas: Paco&Lola, en Galicia; Familia Torres, en Cataluña; y Jesús del Perdón-Bodegas Yuntero, en Castilla-La Mancha.

Junto a ellas se incorporan Bioline Iberia, especializada en soluciones de control biológico para cultivos; BASF Agricultural Solutions y su división centrada en modelos de predicción; e Intersemillas, que analizará el efecto de distintas cubiertas vegetales sobre el mosquito verde.

El proyecto suma además a varios centros de investigación. El Centro de Investigación sobre Desertificación CIDE, integrado por el CSIC, la Universitat de València y la Generalitat Valenciana, participará en los ensayos que se realizarán en Valencia. Este centro, junto con el Institut National de la Recherche Agronomique de Marruecos y la consultora INGROIN-Innovación Agroindustrial, liderará la metodología de seguimiento de la plaga, las prácticas agroecológicas aplicadas y la coordinación técnica.

Por su parte, el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València aplicará técnicas moleculares para identificar las especies presentes en el viñedo. Los promotores consideran este paso básico para definir estrategias de control selectivo. También forman parte del proyecto Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha y la Plataforma Tecnológica del Vino, que colaborarán en la transferencia de resultados al sector.

El trabajo se organizará en varias fases. La primera se centrará en estudiar la distribución de las especies de mosquito verde en cuatro zonas vitivinícolas españolas: Galicia, Cataluña, Castilla-La Mancha y Valencia. Esa información se cartografiará para seleccionar técnicas de control específicas y apoyar el seguimiento epidemiológico.

En una fase posterior se desarrollará la plataforma DSS, que integrará el modelo epidemiológico y predecirá el comportamiento del mosquito verde en el viñedo. El objetivo es que el viticultor disponga de una herramienta práctica para decidir cómo actuar con criterios de sostenibilidad.

La última etapa incluirá un informe comparativo para validar el uso de depredadores generalistas en el control biológico de la plaga y de productos naturales compatibles con ese sistema, como el caolín.

Según indican las entidades implicadas, el proyecto también permitirá mejorar el conocimiento sobre el mosquito verde mediante la identificación de las especies presentes en las distintas regiones vitícolas y el estudio de los parasitoides asociados. Con ello, GESMOVE aspira a ofrecer información contrastada a los viticultores y a reforzar la capacidad de respuesta del viñedo español ante una plaga que gana terreno en el sur de Europa.