Lunes 27 de Abril de 2026
La XL Cata del Vino Montilla-Moriles ha cerrado sus puertas con un balance ampliamente positivo para bodegas, cooperativas y establecimientos hosteleros participantes. El Consejo Regulador de las denominaciones de origen protegidas Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles sostiene que esta edición ha consolidado un modelo de evento más ágil, eficiente y alineado con los objetivos de promoción, rentabilidad y proyección de la denominación de origen.
La cita, celebrada en Córdoba, ha alcanzado su cuadragésima edición y el sector la interpreta como una muestra de madurez del formato adoptado en los últimos años. Según la nota difundida por el Consejo Regulador, la organización general ha mejorado, el servicio ha ganado fluidez y la experiencia ha resultado más cómoda tanto para el público asistente como para los operadores profesionales.
Desde el sector bodeguero se subraya la mejora en la operativa diaria del evento. La práctica ausencia de colas, la mayor comodidad para el visitante y la buena aceptación de las decisiones adoptadas por la organización han contribuido a generar un clima de confianza y normalidad. También se valora de forma positiva la implantación del sistema de cobro directo por parte de las bodegas, que ha permitido una gestión más ágil, transparente y eficiente.
En el plano comercial, las bodegas participantes coinciden en que la cata ha resultado muy positiva. La lectura que trasladan es que un formato equilibrado, con un número ajustado de participantes, favorece la calidad del evento y su sostenibilidad a largo plazo. En ese marco, los productos novedosos han tenido una buena acogida entre el público, mientras que los vinos generosos siguen siendo los más valorados y reconocidos por los asistentes.
El Consejo Regulador afirma que esta edición ha superado las expectativas iniciales y ha proyectado una imagen de fortaleza, cohesión y confianza que refleja el momento actual de la denominación de origen Montilla-Moriles y la solidez de su tejido productivo. La organización interpreta que el resultado confirma la utilidad de un formato que busca equilibrio entre promoción, rentabilidad y presencia sectorial.
La valoración de la hostelería también ha sido positiva. Los establecimientos participantes subrayan el buen funcionamiento general del evento y el perfil del visitante, cada vez más interesado en conocer los vinos del marco, en disfrutar de una experiencia enogastronómica de calidad y en hacerlo desde un consumo responsable y ordenado.
La XL Cata ha vuelto a situarse al servicio de la promoción territorial, reforzando el vínculo entre vino, patrimonio y gastronomía, y proyectando una imagen moderna y coherente del sector vitivinícola de Montilla-Moriles. El Consejo Regulador señala además que el evento actúa como escaparate del trabajo de miles de familias que viven del vino y como motor económico y cultural del territorio.
La entidad agradece el compromiso de todas las bodegas, cooperativas y establecimientos participantes, así como el apoyo de las administraciones públicas y entidades colaboradoras. También reafirma su voluntad de seguir perfeccionando este modelo de cata en futuras ediciones, a partir de la experiencia acumulada y de las aportaciones del propio sector.