Italia prevé un salto del 90% en el vino desalcoholizado

Veneto impulsa un negocio que exportará el 91% de su producción

Lunes 20 de Abril de 2026

La producción de vino desalcoholizado en Italia podría crecer un 90% en 2026, según la última estimación del Observatorio UIV-Vinitaly. El avance estaría impulsado por Veneto, que se perfila como el principal centro de esta actividad en el país.

El informe sitúa a Italia en una fase de entrada tardía en este segmento, conocido como No-Lo, que agrupa vinos sin alcohol y con bajo contenido alcohólico. La categoría sigue siendo pequeña dentro del mercado del vino, pero gana espacio en varios países europeos y también en Estados Unidos.

En 2025, los mercados de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania generaron más de 1.200 millones de euros en ventas minoristas de este tipo de productos, con unas 160 millones de botellas vendidas. Son cifras todavía reducidas frente al conjunto del sector, pero muestran un cambio en los hábitos de consumo.

Italia llegó más tarde que otros países europeos por retrasos regulatorios. La producción doméstica empezó hace poco y la cuota del país ronda el 2,5%, con Alemania y Reino Unido como mercados más avanzados en esta categoría.

La encuesta realizada entre bodegas que trabajan en líneas desalcoholizadas apunta a una expansión rápida. El 91% de la producción se destinará a exportación y el 77% de las ventas se canalizará a través del comercio minorista. Cerca de la mitad de las empresas consultadas prevé iniciar o ampliar la producción dentro de Italia, lo que indica un cambio respecto a modelos centrados casi solo en vender fuera.

El estudio también recoge una evolución en la oferta. Los vinos sin alcohol ya representan el 54% de las referencias, mientras que la categoría de bebidas a base de vino ha pasado del 3% en 2025 al 27% actual. El observatorio atribuye este cambio a mejoras técnicas en la desalcoholización y a nuevas preferencias del consumidor.

Los productores italianos miran sobre todo a Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Austria y Suiza. También ven oportunidades en México, Polonia, China y en zonas de Oriente Medio y África. Norteamérica y el área DACH siguen siendo los destinos principales por su mayor aceptación de estos productos.

Dentro del segmento sin alcohol, los espumosos avanzan más que los vinos tranquilos. En Reino Unido, el mercado general sube un 24% y los productos italianos lo hacen un 17%. En Estados Unidos, el crecimiento es del 15%, mientras que los vinos desalcoholizados italianos aumentan un 200%.

Las razones para elegir estos vinos siguen ligadas sobre todo a la salud, pero también pesan otros factores como la mejora de la calidad percibida, el mayor conocimiento de la categoría y las decisiones personales ligadas a la moderación. Aun así, el sabor continúa siendo una barrera para el 25% de los posibles consumidores.

El informe señala además que los jóvenes, especialmente la generación Z, están adoptando antes estas bebidas en mercados como Reino Unido y Estados Unidos. En algunos casos, incluso las prefieren al vino o a la cerveza en determinadas ocasiones.

En Italia, sin embargo, el mercado interno sigue muy limitado. El 94% de los consumidores que no toman alcohol no ha comprado bebidas sin alcohol en los últimos seis meses; entre los más jóvenes, esa cifra sube al 98%. La principal razón para elegirlas es conducir, algo que menciona el 50% de los encuestados y el 56% entre los jóvenes.

La hostelería tampoco muestra mucho interés. Según el observatorio Fipe-Uiv Wine & Catering, el 71% de los restaurantes no quiere incluir vinos desalcoholizados en su carta y solo el 3% lo ha hecho con éxito. Para las bodegas italianas, el escenario combina una demanda exterior al alza con un mercado doméstico todavía poco receptivo.