Pernod Ricard y Brown-Forman (dueña de Jack Daniel’s) negocian una posible fusión

El control familiar y la deuda amenazan una operación que crearía un rival global frente a Diageo

Viernes 27 de Marzo de 2026

Pernod Ricard y Brown-Forman, fabricante de Jack Daniel’s, confirmaron este jueves que mantienen conversaciones para una posible fusión. Ambas compañías señalaron que no hay garantías de que se alcance un acuerdo ni ofrecieron detalles financieros sobre la operación. Tras el anuncio, las acciones de Pernod Ricard subieron un 3,4% este viernes, después de haber caído a su nivel más bajo desde 2009 el día anterior.

La posible unión entre la francesa Pernod Ricard y la estadounidense Brown-Forman supondría la integración de dos grandes grupos familiares en el sector de bebidas espirituosas. Según estimaciones de la firma Jefferies, la operación podría generar ahorros anuales de hasta 450 millones de dólares gracias a la combinación de los negocios de whisky americano y tequila de Brown-Forman con la red internacional y el portafolio más amplio de Pernod Ricard, que actualmente tiene menor presencia en esas categorías.

El grupo resultante se convertiría en un competidor más fuerte frente al líder mundial Diageo y ganaría peso en el mercado estadounidense, donde las tensiones comerciales han ido en aumento. Sin embargo, analistas consultados señalan que la fusión presenta dificultades particulares debido a la estructura familiar de ambas empresas.

Brown-Forman ha estado bajo control familiar desde su fundación en 1870. Los descendientes del fundador George Gavin Brown ocupan puestos clave en el consejo ejecutivo y, según analistas, la familia mantiene al menos el 67,5% de los derechos de voto. La familia Brown ha rechazado intentos previos de adquisición y es conocida por su resistencia a perder el control. En 2017, por ejemplo, rechazó una propuesta del grupo cervecero Constellation Brands.

Por parte francesa, Alexandre Ricard, nieto del fundador de Société Ricard (empresa antecesora), lleva once años como consejero delegado. La familia Ricard controla el 21% de los derechos de voto pero mantiene una presencia menos directa en la gestión diaria que los Brown. Según fuentes cercanas a las negociaciones, no existe un sucesor familiar claro para Alexandre Ricard ni otros miembros con cargos relevantes en el consejo.

Los analistas consideran que uno de los principales obstáculos será encontrar una fórmula que satisfaga tanto a las familias como a los accionistas. Chris Beckett, analista del accionista Quilter Cheviot, explicó que alcanzar un acuerdo aceptable para todos los implicados puede resultar complicado.

Otro punto relevante es el precio que Pernod Ricard tendría que pagar para convencer a la familia Brown. Algunos expertos creen que los propietarios estadounidenses exigirán una prima elevada para aprobar la operación. Esto podría aumentar el endeudamiento de Pernod Ricard, cuya deuda neta ya equivalía a 3,8 veces su resultado bruto operativo (EBITDA) al cierre de diciembre. Si se requiere una prima importante, esa cifra podría incrementarse aún más.

Según J.P. Morgan, no está claro si Pernod Ricard puede asumir una operación tan grande dadas sus actuales niveles de deuda. Además, existe el riesgo de que los beneficios económicos derivados de las sinergias acaben favoreciendo más a los inversores y propietarios de Brown-Forman que a los accionistas franceses.

La noticia llega en un momento en el que varias empresas del sector consumo están revisando sus estrategias y estructuras. Unilever estudia vender su negocio alimentario a McCormick y compañías como Estée Lauder y Puig valoran una posible fusión valorada en 40.000 millones de dólares.

A fecha del jueves, Brown-Forman tenía una capitalización bursátil cercana a los 12.000 millones de dólares y Pernod Ricard alcanzaba unos 15.000 millones de euros (17.000 millones de dólares).