Viernes 13 de Marzo de 2026
Según el estudio "The social wasps as a reservoir of non-Saccharomyces yeasts for bio-protection strategies in winemaking" realizado por un grupo de investigadores italianos y publicada en la revista Applied Microbiology and Biotechnology, los viñedos con avispas producen vinos de mayor calidad. La razón de esta afirmación se encuentra en el hecho de que estos insectos actúan como agentes biológicos esenciales, transportando y preservando la levadura Saccharomyces cerevisiae en su tracto digestivo durante el invierno. Y es que al picotear las uvas en verano, transfieren esta levadura clave para la fermentación, aportando matices aromáticos únicos y mejorando la complejidad del vino.
Este estudio en concreto ha demostrado la existencia y bondad de esta relación estudiando el rol de avispas sociales de los géneros Polistes y Vespula como reservorio y vector de levaduras en viñedos de la Toscana.
El estudio, que firman Damiano Barbato, Simona Guerrini, Viola Galli, Eleonora Mari, Marzia Cristiana Rosi y Lisa Granchi, se ha realizado en la denominación de origen controlada (DOCG): Chianti Classico, Brunello di Montalcino y Vino Nobile di Montepulciano tenía como objetivo estudiar la relación de las especies de levaduras asociadas a las avispas de la zona y aislar cepas con potencial para su uso como agentes de bioprotección en la elaboración de vino. De esta manera perseguían demostrar que algunas cepas presentes en las uvas coincidían con cepas halladas en el intestino de avispas capturadas en el mismo viñedo. Lo que suponía una prueba infalible de que estos insectos participan directamente en la singularidad y la calidad de los vinos que se producen en la zona.
Las avispas actúan como reservorio natural y como un vector que favorece la conservación y dispersión de levaduras no-Saccharomyces en el viñedo.
También son muy útiles para obtener nuevas cepas autóctonas que se pueden aplicar en la elaboración del vino, especialmente aquellas que tienen como objetivo mejorar el aroma y controlar los microorganismos indeseables que aparecen en los viñedos. Y todo ello poder hacerlo sin necesidad de recurrir al empleo de aditivos químicos. De hecho, atendiendo a este estudio, lo más relevante de este proceso es que todo ello se consigue aprovechando los recursos locales presentes en los propios ecosistemas en los que se encuentran los viñedos.
Según se desprende de este estudio que se publicó en noviembre del pasado año, pero que se está dando a conocer ahora, algunas de las claves que explican la relación existente entre las avispas y el vino son las siguientes:
Las avispas son animales fundamentales para la transferencia de levaduras en los viñedos. Así, explican que las avispas transportan y propagan levaduras durante el invierno en su sistema digestivo, depositandolos en la uva al alimentarse, lo que inicia una fermentación más natural y de mayor calidad.
Las levaduras "no convencionales" que manejan las avispas aportan matices aromáticos únicos y mejoran el gusto final del vino. Lo que ofrece una complejidad única a los vinos.
Hacen posible una viticultura sostenible. Y es que la presencia de avispas se asocia a un ecosistema equilibrado, clave para el desarrollo de la viticultura ecológica y regenerativa.
Ayudan a controlar plagas al interactuar con el ecosistema, reduciendo la necesidad de emplear químicos en los cultivos.
En WINERYON nos alegramos de que cada vez haya más estudios que señalan lo importante que es desarrollar acciones sostenibles en los cultivos y tratamientos del vino, pues llevamos años desarrollando nuestra labor en este sentido. Por ello, aplaudimos el hecho de que se haya demostrado que las avispas aseguran la presencia de las mejores levaduras naturales en la uva, lo que resulta en vinos con mayor riqueza organoléptica. Y es que trabajos como este nos animan a seguir apostando por un vino de calidad realizado de manera natural y sostenible, tal y como es nuestra saga DEMUERTE.