El sector agrario reclama más avances en sanidad vegetal en el 18º Symposium de Sevilla

Miércoles 04 de Marzo de 2026

El Reglamento Ómnibus permitirá ahorrar más de 1.300 millones de euros y reducir la burocracia un 25%

Este miércoles, 4 de marzo, ha comenzado en Sevilla el 18º Symposium de Sanidad Vegetal, un evento que reúne a representantes del sector agrario, la administración y la industria para analizar el papel de la sanidad vegetal en la soberanía alimentaria. El encuentro, organizado por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados en Ingeniería Agrícola de Andalucía Occidental (COITAND), se celebra hasta el 6 de marzo y cuenta con la participación de figuras como el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas Puchades, y el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco Monterreal.

La inauguración ha estado marcada por la reivindicación de la sanidad vegetal como elemento clave para garantizar la producción de alimentos y la viabilidad económica del sector agrario. Carlos León Garrido, presidente del COITAND, ha subrayado que "sin sanidad vegetal no hay agricultura y sin agricultura no hay futuro". El ministro Luis Planas ha calificado el Symposium como "el mejor evento de sanidad vegetal que hay en España" y ha defendido la necesidad de proteger la salud de las plantas para asegurar la seguridad alimentaria y la rentabilidad de las explotaciones, especialmente ante el impacto del cambio climático en la aparición de plagas y enfermedades.

Planas ha apostado por acelerar la incorporación de soluciones de biocontrol y nuevas técnicas genómicas, que permiten desarrollar variedades más resistentes al estrés hídrico y a las presiones fitosanitarias. Ha rechazado la prohibición sistemática y ha pedido una vía rápida para la aprobación de herramientas de bioprotección. Por su parte, Ramón Fernández-Pacheco ha pedido liderar el debate sobre sanidad vegetal y aplicar la legislación europea con rigor técnico, señalando que el marco regulatorio europeo es el más exigente, pero que es necesario aportar más certidumbre a los productores para evitar cambios regulatorios que dificultan la protección de las cosechas.

El Symposium ha arrancado con una ponencia de Camilo Beltrán Montoya, de la Secretaría de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (IPPC), quien ha recordado que proteger las plantas es proteger el futuro y ha defendido una reglamentación internacional basada en la ciencia.

Por primera vez, la soberanía alimentaria se sitúa como prioridad política para la Comisión Europea, reflejada en el nuevo Reglamento Ómnibus. Este reglamento introduce medidas como la simplificación burocrática, ajustes en los límites máximos de residuos para terceros países, control de fronteras y el uso de herramientas tecnológicas. Francisco Javier Domínguez Orive, coordinador de Políticas de la Secretaría General de la Comisión Europea, ha señalado que permitirá ahorrar más de 1.300 millones de euros y reducir la burocracia en más de un 25%, lo que hará al sector más competitivo. Sin embargo, ha reconocido que algunas directivas, como la del uso de drones, requieren una guía clara para los Estados Miembros sobre la autorización de productos fitosanitarios aplicados con drones.

Carlos Romero Cuadrado, subdirector general de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal del Ministerio de Agricultura, ha advertido sobre el reconocimiento mutuo y la autorización automática de productos de biocontrol, considerando que puede relegar a los productos fitosanitarios convencionales. Ha reclamado una vía rápida para todas las herramientas de sanidad vegetal.

La industria de fitosanitarios y semillas ha valorado el Reglamento Ómnibus como una propuesta bien intencionada pero insuficiente, al no definir cómo se ejecutará la simplificación y por el desequilibrio entre productos de biocontrol y convencionales. Carlos Palomar Peñalba, director general de AEPLA, ha expresado estas preocupaciones. Camino García Martínez de Morentín, directora general de AEFA, ha destacado la definición clara de los bioestimulantes como un avance que aporta seguridad jurídica al sector.

Los productores han sido más críticos, señalando la falta de unidad de criterios en la Unión Europea y la ausencia de controles de frontera y cláusulas de salvaguarda efectivos. Juan Luis Ávila Castro, secretario general de COAG Andalucía, ha insistido en que los productos importados deben cumplir las mismas normas de calidad que los nacionales.

El Symposium continuará los días 5 y 6 de marzo con sesiones sobre problemáticas fitosanitarias en cultivos estratégicos como el olivar, hortícolas, arroz y frutales, así como sobre plagas emergentes y la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia. La innovación será protagonista, con ponencias sobre biocontrol, sustancias naturales, consorcios microbianos, nuevas técnicas genómicas, ARNi, aptámeros, inteligencia artificial, robótica y digitalización. También se tratarán la agricultura regenerativa y las estrategias de adaptación al cambio climático.

A partir del jueves comenzarán las ponencias técnicas y comerciales, con la participación de empresas del sector fitosanitario, biotecnológico y de soluciones digitales, que presentarán sus últimas innovaciones. El evento cuenta con el patrocinio del Ministerio de Agricultura, la Junta de Andalucía, la Universidad de Sevilla y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, así como la colaboración de entidades como la Fundación Caja Rural del Sur, AEPLA, AESAVE y Opracol Sevilla.