Carmelo Rodero presenta la nueva añada 2023 de su Crianza con imagen renovada

Martes 13 de Enero de 2026

La bodega lanza un tinto sedoso y complejo tras una vendimia marcada por el clima variable

Bodegas Carmelo Rodero ha comenzado a presentar la nueva añada 2023 de su vino Carmelo Rodero Crianza, que llega al mercado con una imagen renovada y con el objetivo de mostrar el perfil de una cosecha marcada por un clima variable en la Ribera del Duero. La bodega, situada en Pedrosa de Duero, en la provincia de Burgos, ha decidido que este tinto sea la principal novedad de la casa en el inicio de 2026, antes de la salida de la nueva añada de Carmelo Rodero Raza, prevista para las próximas semanas.

La cosecha 2023 estuvo condicionada por una primavera lluviosa, seguida de un verano de temperaturas suaves y dos episodios breves de calor. Las lluvias tempranas empaparon los suelos y favorecieron una brotación homogénea, mientras que las brisas frescas y las noches despejadas permitieron una maduración constante, parcela a parcela, sin episodios de estrés hídrico. La vendimia se realizó de forma manual, con selección en campo, con el objetivo de conservar la intensidad de la fruta y unos taninos pulidos.

El vino procede de viñedos situados entre los 837 y los 862 metros de altitud, plantados en espaldera y vaso, sobre suelos de limos y zonas pedregosas. La edad media de las cepas se sitúa entre los 30 y los 35 años, con una densidad de 3.500 vides por hectárea. La variedad principal es tinto fino (tempranillo), acompañada de pequeñas cantidades de cabernet sauvignon, merlot y albillo. La vinificación se realiza por gravedad mediante el sistema OVI y la crianza se prolonga durante 15 meses en barrica nueva de roble francés de 225 litros. El embotellado tuvo lugar en abril de 2025.

Según la información facilitada por la bodega, el Carmelo Rodero Crianza 2023 presenta un perfil aromático elegante y complejo, con notas de fruta roja como frambuesa y mora, junto a matices de pan tostado y especias procedentes de la madera. En boca se muestra equilibrado, con una textura sedosa y taninos bien integrados, y un final largo. La enóloga Beatriz Rodero firma esta añada, pensada para acompañar carnes rojas a la parrilla, quesos curados y platos de cuchara de la cocina tradicional.

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