Las terrazas en azoteas se consolidan como tendencia en Palma de Mallorca con la llegada del verano

Rooftops ofrecen gastronomía, coctelería y vistas panorámicas, atrayendo a residentes y turistas en busca de nuevas experiencias urbanas

Miércoles 28 de Mayo de 2025

Palma de Mallorca vive un auge de terrazas en azoteas, conocidas como rooftops, que se han convertido en una opción preferente para quienes buscan disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva. Con la llegada del buen tiempo y el inicio de la temporada estival, estos espacios ganan protagonismo entre residentes y visitantes. La ciudad ofrece una variedad de terrazas elevadas que combinan gastronomía, coctelería y vistas panorámicas.

Uno de los lugares más conocidos es Es Baluard Restaurant & Lounge, situado sobre la muralla del museo de arte contemporáneo de Palma. Este restaurante permite contemplar la bahía y el Castillo de Bellver mientras se disfruta de una carta basada en cocina mediterránea. El espacio une la experiencia cultural con la gastronómica, ya que se encuentra dentro de uno de los principales museos de la ciudad.

El Hotel Sant Francesc cuenta con la Terraza Singular, un espacio que incluye una piscina de 200 metros cuadrados y vistas directas a la Catedral de Palma. Este rooftop se ha consolidado como punto de encuentro tras la jornada laboral o durante los fines de semana. Su carta incluye una amplia selección de cócteles y bebidas, lo que lo convierte en un lugar elegido tanto por turistas como por locales.

En el centro histórico, el SkyBar del Hotel Saratoga ofrece una terraza con vistas al casco antiguo. El hotel, con larga trayectoria en Palma, ha adaptado su azotea a las tendencias actuales. El SkyBar propone una carta variada de tapas y cócteles, y se presenta como un espacio moderno donde relajarse al atardecer o disfrutar del ambiente urbano.

De Tokio a Lima es el restaurante ubicado en la azotea del Hotel Can Alomar, en pleno Paseo del Born. Su propuesta gastronómica fusiona sabores asiáticos, sudamericanos y mediterráneos. El entorno verde y los árboles que rodean la terraza aportan frescura al espacio. Los huéspedes del hotel pueden acceder a una piscina exclusiva en la azotea, donde se sirven bebidas y se puede descansar en sofás y sillones con vistas al centro histórico.

El Hotel Es Príncep alberga AlmaQ en su terraza superior. Desde allí se observa la bahía y parte de la muralla medieval. AlmaQ cambia su ambiente según el momento del día: tranquilo durante las horas diurnas y más animado por la noche. Ofrece cócteles artesanales y tapas locales en un entorno diseñado para desconectar del ritmo diario.

La popularidad de estos rooftops responde a varios factores. Por un lado, el clima suave de Mallorca permite disfrutar al aire libre durante gran parte del año. Por otro lado, las vistas sobre el mar, los monumentos históricos y el perfil urbano añaden valor a la experiencia gastronómica o social. Además, muchos hoteles han apostado por renovar sus terrazas para atraer tanto a huéspedes como a público local.

El turismo del vino también encuentra su espacio en algunas azoteas, donde se organizan catas o eventos relacionados con bodegas locales e internacionales. La oferta culinaria suele incluir productos frescos y recetas que combinan tradición e innovación.

La tendencia a buscar espacios abiertos tras los meses más fríos ha impulsado el interés por estos lugares elevados. Las terrazas permiten mantener cierta distancia entre mesas y ofrecen ventilación natural, lo que resulta atractivo para quienes priorizan ambientes seguros y agradables.

Palma refuerza así su posición como destino gastronómico y social gracias a sus rooftops. Estos espacios permiten conocer la ciudad desde otra perspectiva mientras se disfruta de propuestas culinarias variadas y bebidas preparadas al momento. La combinación entre ubicación privilegiada, servicio cuidado y ambiente relajado explica el éxito actual de las terrazas en altura en la capital balear.