La Energía del Vino
Es el título del último libro que ha caído en mis manos y que une esta bebida con la gemoterapia
martes 4 de octubre de 2022

Desde luego, es un libro que no tiene nada de convencional y que a priori, puede hacer que se froten las manos los más escépticos y críticos en algunas prácticas que, para algunos ya resultan un tanto complejas de entender y, por ende, difíciles de creer y que si, además, se aplica al vino en lugar de a las personas, aun va a ser más complejo el darle veracidad.
Los autores, Lluís Ayza, terapeuta y Maestro de Reiki, Juan Carlos Simó, sommelier y Vicent Marcos, WSET 2 y restaurador, han conseguido, tras largos años de estudio, equilibrar un vino mediante la radiestesia, la gemoterapia y la meditación.
Según los autores, el vino al salir de la bodega sufre cambios que tienen que ver con la luz, el sonido, la presión y otras alteraciones debidas al transporte por diferentes medios o incluso por la cercanía de aparatos que emiten vibraciones electromagnéticas.
Todas estas alteraciones provocan en que la energía del vino esté desequilibrada, pero, esto puede subsanarse mediante las piedras y su poder. Dependiendo del color y frecuencia, las gemas pueden hacer que cambie el aroma y el sabor del vino hasta volver a su energía primigenia. Es decir, cuando estaba en la bodega, su lugar natal, en las condiciones óptimas. Permitidme hacer un paréntesis y decir que muchos dejamos que el vino se "calme" y estabilice durante un tiempo antes de consumirlo o servirlo, precisamente por el tema del transporte. Cierro paréntesis.
Aquí no solo se aplica el poder de las piedras, sino que se tiene en cuenta la información sensitiva que nos aporta un péndulo y nuestro estado de concentración conseguido mediante el mindfulness. Hacer una cata de vino de forma consciente mediante la meditación guiada es una de las prácticas que nos invitan a conocer desde sus páginas.
Probablemente, algunos de los lectores o lectoras de este artículo no entenderán nada, otros dirán que son unos flipados y otros, sin embargo, tendrán la necesidad imperiosa que poner en práctica sus descubrimientos.
No cabe duda de que, cuando menos genera una cierta inquietud el que alguien perteneciente al mundo del vino, te diga que, si pones esta u otra piedra cerca de la copa, el vino va a cambiar y tú vas a notarlo diferente. Y además de manera inmediata.
Ahí lo dejo. Tan solo un atisbo de lo que se puede encontrar en este libro de reciente aparición y que invita a conocer esta práctica mediante un kit que también podéis encontrar si entráis en su web.
