Agencias
Lunes 09 de Abril de 2012
El Consejo Regulador del vino de Jerez estima que en dos años el Marco de Jerez "entrará en rentabilidad" y logrará el "equilibrio entre la producción y las ventas, e iniciar la recuperación de los precios de la uva y la rentabilidad de la viña".
Sin embargo la fuerte reducción de superficie del viñedo, que en los últimos tres años se traduce en una merma de unas 3.500 hectáreas de viñedo -un 34% del total-, entraña un alto riesgo por la posibilidad de que la cosecha sea insuficiente para atender la demanda de vino calificado por parte de las bodegas.
Las principales firmas bodegueras del Marco tienen existencias suficientes para aguantar algún tiempo por los excedentes generados en las últimas campañas, pero fuentes del sector señalan que algunas bodegas pequeñas, básicamente almacenistas, e incluso algunas grandes ya se han encontrado este año con los primeros problemas para reponer sus existencias.
Según las mismas fuentes, las necesidades de las bodegas que han llegado tarde a hacer sus compras ronda las 1.500 botas.
El reglamento del jerez obliga a tener inmovilizado al menos el triple de lo que se vende (tres litros por cada uno que sale al mercado) para garantizar la crianza mínima de tres años de los caldos jerezanos, pero mientras en años anteriores las bodegas podían demorar sus compras sin temor a que el mercado quedase desabastecido porque las cosechas eran excedentarias, en la presente campaña las cooperativas han aprovechado la fuerte demanda fuera del Marco para dar salida a la totalidad de su producción de mosto como vino común.
El precio alcanzado este año por el vino en el mercado exterior -cercano al que se pagaba en Jerez en sus buenos tiempos- por el descenso de la cosecha registrado en España y Europa, unido a la posibilidad de cobrar al contado frente a los plazos excesivamente largos que suelen imponer las bodegas del Marco, han animado a las cooperativas a dar salida a la práctica totalidad de su producción.
Lo que es una buena noticia para el sector productor tiene el efecto contrario en las bodegas, a las que el sector productor invita a planificar mejor sus compras en próximas campañas para evitar problemas de desabastecimiento en el mercado local.
Hasta ahora, las cooperativas solían tener problemas para colocar parte de su producción antes del inicio de la siguiente campaña -septiembre- y hacer hueco para la nueva cosecha, coyuntura que aprovechaban las bodegas para retrasar sus compras hasta última hora y forzar así una bajada en el precio de la materia prima, al tiempo que desviaban parte del coste financiero del inmovilizado de los vinos a las cooperativas.
Los viticultores sostienen que el Marco va corto con 6.400 hectáreas en producción para la reposición de las existencias de las bodegas en función de las ventas actuales, más aún cuando la producción de 400 hectáreas está desenganchada de la Denominación de Origen por el plan de viabilidad de los mostos concentrados.
En otras palabras, tras los arranques y abandonos, y siempre que las ventas de vino de Jerez no se derrumben estrepitosamente, la cosecha del año va a ser a partir de ahora insuficiente para abastecer las necesidades del mercado local, por lo que presumiblemente habrá un cambio de tendencia en los precios y más de una bodega puede quedarse colgada, lo que lastraría sus ventas al limitarse éstas a un tercio de sus existencias.
A juicio de la asociación de cooperativas del Marco (Aecovi-Jerez), el sector tiene que agradecerles por su aportación a la reducción de existencias, tanto con la venta en el exterior de sus vinos como con la producción de mostos azufrados.
Aecovi cree que se abre una nueva etapa, "un periodo en positivo tras muchos años difíciles en los que el jerez ha tocado fondo", explica su gerente, Carmen Romero, quien sostiene que la recuperación de los precios en la que desembocará el ajuste entre la oferta y la demanda se traducirá en rentabilidad y mayor calidad de los vinos.
En este sentido, Romero cree que "es un atisbo de luz" para el Marco, donde confía en que se regularice la forma de pago de las bodegas, ya que "los plazos excesivamente largos debilitan a las cooperativas, que han sido fuente de financiación de las bodegas".
Las cooperativas del Marco han vendido este año fuera más del 60% de su producción total, que en esta campaña oscilaba entre las 18 y las 20.000 botas (un tercio de la cosecha total).