Otoño en Nueva York: cinco experiencias con el sello de The Mark
El hotel del Upper East Side propone paseos entre los colores de Central Park, gastronomía de autor y compras a medida para este otoño
martes 6 de octubre de 2026

Central Park se tiñe de ocres y dorados, Xlas primeras prendas de abrigo vuelven a las calles y las tardes invitan a alternar paseos con paradas en restaurantes y boutiques. El otoño ofrece otra forma de descubrir Nueva York: disfrutar de la ciudad al aire libre y encontrar, después, un lugar en el que alargar la sobremesa o terminar el día con un cóctel.
En el corazón del Upper East Side, a pocos pasos de Central Park, The Mark reúne los ingredientes para esa escapada. Su propuesta combina gastronomía de autor, servicios personalizados y experiencias que permiten descubrir la ciudad más allá de sus visitas imprescindibles. Cinco planes para disfrutar de la nueva estación y hacer del regreso al hotel una parte más del viaje.
Descubrir los colores de Central Park
El cambio de color de las hojas convierte un paseo por Central Park en uno de los planes de la temporada. Para recorrerlo, The Mark pone a disposición de sus huéspedes sus bicicletas personalizadas, equipadas con cestas de mimbre y cascos a juego. Quienes prefieran conocer la historia del parque pueden contratar un guía privado y descubrir sus rincones con una mirada diferente. En los días de tiempo más suave, la salida puede completarse con las cestas de pícnic gourmet del equipo de Jean-Georges Vongerichten, preparadas individualmente y acompañadas de mantas y vajilla fina. Una forma de detenerse a disfrutar del paisaje y convertir una pausa al aire libre en una experiencia gastronómica, con Central Park como escenario.
Alargar la sobremesa: de Jean-Georges a Caviar Kaspia
Después de una mañana recorriendo Manhattan, el otoño invita a cambiar el paseo por una mesa en la que quedarse. En The Mark Restaurant, la cocina de Jean-Georges Vongerichten, elaborada con ingredientes locales de temporada, se disfruta en un espacio diseñado por Jacques Grange. Un escenario para hacer del almuerzo o la cena uno de los momentos más especiales de la escapada.
Por su parte, Caviar Kaspia aporta un acento parisino a la experiencia, con almuerzos y cenas íntimas en torno a su emblemática patata al horno con caviar. Al caer la tarde, The Mark Bar invita a prolongar la conversación con sus cócteles de autor. Tres propuestas para disfrutar
Saborear Nueva York a pie de calle

Una caminata por Manhattan también merece una parada informal. Con sus características rayas blancas y negras diseñadas por Jacques Grange, el carrito Mark Haute acerca a huéspedes y vecinos una versión gastronómica de uno de los clásicos de la ciudad: el perrito caliente, elaborado con pollo orgánico o ternera alimentada con pasto.
Servidos con un condimento especial de kimchi y distintas salsas entre las que elegir, estos perritos están disponibles durante todo el año. Una propuesta de Jean-Georges para incorporar el sabor de la comida callejera neoyorquina a un paseo de otoño por el Upper East Side.
Estrenar temporada en Bergdorf Goodman
El cambio de estación también se vive en el armario: prendas de abrigo, nuevas combinaciones y piezas con las que acompañar los meses más frescos. Una escapada a Nueva York ofrece la ocasión de dedicar una tarde a descubrirlas con asesoramiento experto.
Gracias a su colaboración con Bergdorf Goodman, The Mark facilita a sus huéspedes el acceso a personal shoppers y al asesoramiento de su equipo para encontrar propuestas acordes con su estilo. Una experiencia de compras personalizada que puede organizarse con una llamada al concierge del hotel.
Una escapada de otoño, también para ellos

Los compañeros de cuatro patas también tienen su lugar en la escapada. Para salir a descubrir el barrio, The Mark dispone de sus kits Woof Woof, que incluyen una bolsa de cuero, collar, correa, bolsas para residuos y cuencos portátiles de agua. Todo preparado para compartir los paseos de la temporada.
Al volver al hotel, les espera el “Menú de perro mimado” creado por Jean-Georges, servido sobre un mantel individual personalizado, y una confortable cama Molly Mutt en la que descansar. Porque disfrutar de Nueva York en otoño también puede ser un plan compartido con ellos.