El precio del vino en Italia cae un 2,3% con las bodegas bajo fuerte presión

Con la inflación en 4,2%, el alza de energía, vidrio y logística reduce los márgenes del sector

viernes 2 de octubre de 2026

Compártelo

Leído › 938 veces

El precio del vino en Italia cae un 2,3% con las bodegas bajo fuerte presión

Este jueves, 1 de octubre, la Unione italiana vini (Uiv) advirtió de una nueva caída de los precios del vino en Italia en un momento en el que la inflación general y varios gastos de producción siguen al alza. Según informa la agencia ANSA, y de acuerdo con datos de Istat citados por la patronal, el precio al consumo del vino bajó un 2,3% interanual en septiembre, mientras la inflación general subió un 4,2%.

La organización describe una presión directa sobre las bodegas: venden a precios más bajos y, al mismo tiempo, pagan más por producir. Uiv sitúa entre los factores principales el encarecimiento de la electricidad y del gas, con efecto inmediato en la actividad de bodega y también en la fabricación de vidrio. A eso suma las subidas en transporte y logística, productos enológicos, envases y otros materiales.

Para el sector, esa diferencia entre la inflación en origen y la bajada de precios en la venta al público abre una brecha cada vez mayor entre lo que cuesta producir y lo que se puede cobrar en el mercado. El resultado, afirma Uiv, es una menor capacidad de las empresas para trasladar esos mayores gastos a sus tarifas, con una presión directa sobre los márgenes.

La patronal añade otro dato que agrava la situación: las ventas en volumen no repuntan. En otras palabras, la rebaja en el lineal no está generando por ahora una recuperación de la demanda. La combinación de precios a la baja y volumen estancado deja a muchas bodegas con menos margen de maniobra para absorber el aumento de energía, vidrio o logística.

El presidente de Uiv, Lamberto Frescobaldi, pidió nuevas medidas públicas para aliviar esa presión. En declaraciones recogidas por ANSA, afirmó que el sector confía en más intervenciones por parte del Gobierno italiano y, sobre todo, de la Unión Europea, en línea con la petición trasladada por la primera ministra, Giorgia Meloni, a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la carta enviada este miércoles, 30 de septiembre, sobre el repunte de la inflación.

Frescobaldi reclamó una actuación estructural sobre el precio de la energía, un refuerzo de las garantías públicas para facilitar el acceso al crédito y herramientas fiscales que incentiven la inversión en eficiencia energética y en la reducción de los gastos productivos. La petición refleja una preocupación extendida en una industria en la que una parte amplia de los insumos depende de mercados muy sensibles a la energía y al transporte.

El Observatorio de Uiv recuerda además el peso económico del vino en Italia. La facturación del sector alcanza los 14.000 millones de euros y el 55% procede de las ventas al exterior. Esa actividad aporta un saldo comercial positivo de 7.200 millones de euros, una cifra que da idea de la importancia del negocio para la industria alimentaria italiana y para su balanza comercial.

La evolución de los precios del vino también puede tener efecto sobre el conjunto del mercado de bebidas. Cuando el producto baja en tienda mientras suben energía, vidrio, envases o distribución, aumenta la presión sobre la planificación comercial y sobre las negociaciones con la gran distribución. Ese movimiento puede traducirse en revisiones de tarifas, promociones más medidas y un mayor control de compras e inversiones en una campaña en la que el margen vuelve a ocupar el centro de las decisiones empresariales.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 938 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies