Puerto Madryn lanza una ruta para ver varias especies patagónicas en un solo viaje

La propuesta Fauna Total gira alrededor de Península Valdés con ballenas, pingüinos, toninas, lobos y elefantes marinos

martes 22 de septiembre de 2026

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Puerto Madryn lanza una ruta para ver varias especies patagónicas en un solo viaje

Puerto Madryn, en la provincia argentina de Chubut, ha puesto en marcha la temporada de “Fauna Total”, una propuesta de primavera austral que reúne en un mismo viaje varias de las especies más buscadas de la costa patagónica. La iniciativa gira alrededor de Península Valdés y sus alrededores e incluye avistajes de ballena franca austral, pingüinos de Magallanes, lobos y elefantes marinos, toninas overas y, en algunos puntos, orcas. A eso se suma la fauna terrestre de la estepa, con guanacos, maras, choiques, zorros, piches y aves.

La coincidencia de especies en estas semanas responde a los ciclos naturales de la zona. Mientras las ballenas siguen presentes en el golfo, los pingüinos regresan a sus colonias reproductivas y los elefantes marinos entran en plena temporada de cría. Esa superposición convierte a Puerto Madryn en la principal puerta de entrada para recorrer distintos puntos de observación en trayectos relativamente cortos.

La ballena franca austral es la especie más asociada al calendario turístico local. Llega a Península Valdés entre junio y diciembre para reproducirse, parir y amamantar a las crías. Uno de los lugares más conocidos para verla desde tierra es El Doradillo, a unos 15 kilómetros de Puerto Madryn. En esa franja costera, entre Punta Arco y Cerro Prismático, los animales pueden acercarse a muy poca distancia de la orilla.

La observación también se realiza desde el mar. Las salidas embarcadas parten de Puerto Pirámides, a unos 100 kilómetros de Puerto Madryn y dentro del Área Natural Protegida Península Valdés. Allí, las excursiones permiten seguir el comportamiento de los cetáceos en mar abierto. La oferta, como ocurre con otras actividades náuticas de la zona, depende de las condiciones meteorológicas y de la operativa autorizada en cada momento.

Con la primavera, los pingüinos de Magallanes vuelven a ocupar una parte central del calendario de fauna. Su temporada reproductiva comienza a mediados de septiembre y se prolonga, de forma aproximada, hasta abril. Uno de los enclaves más visitados es Punta Tombo, a unos 180 kilómetros de Puerto Madryn, donde se encuentra una de las mayores reservas continentales de la especie. También es posible verlos dentro de Península Valdés, en sectores como Punta Cantor y Punta Norte, además de áreas próximas a Punta Ninfas.

Las visitas a las colonias se hacen por senderos habilitados y con normas de conservación que limitan la distancia con los animales. Ese modelo busca compatibilizar la presencia de visitantes con la reproducción de una especie que pasa buena parte del año en el mar y regresa a tierra para anidar, incubar y criar a los polluelos.

Los lobos marinos pueden verse durante todo el año. El punto más cercano a la ciudad es el Área Natural Protegida Punta Loma, a unos 17 kilómetros, donde existe un apostadero permanente de lobos marinos de un pelo. En Península Valdés se suman otros enclaves con presencia estable de esta especie y de elefantes marinos del sur.

En el caso de los elefantes marinos, la primavera coincide con la etapa reproductiva. Los machos llegan a las playas, se forman harenes y las hembras paren a sus crías. En ese periodo es frecuente observar hembras con cachorros desde los sectores permitidos para el público. La combinación de colonias reproductivas, miradores costeros y carreteras internas hace posible enlazar varios puntos de observación en una misma jornada.

Las orcas forman parte del atractivo de Península Valdés por un comportamiento de caza muy concreto: el varamiento intencional. Algunas se aproximan de manera deliberada a la costa para capturar presas, una conducta aprendida dentro de determinados grupos familiares. La observación no está garantizada, ya que depende del movimiento de los animales y de las condiciones naturales, pero la primavera concentra buena parte de la atención sobre sectores como Punta Norte y Caleta Valdés.

Hacia el sur de Puerto Madryn, el puerto de Rawson, a unos 82 kilómetros, ofrece salidas para avistar toninas overas, también llamadas delfines patagónicos. Son cetáceos pequeños, de coloración blanca y negra, que suelen desplazarse en grupo y acercarse a las embarcaciones. La navegación permite además recorrer la desembocadura del río Chubut y ver lobos marinos y aves costeras. Esta actividad se programa en distintas épocas del año, siempre condicionada por el tiempo.

La propuesta turística local añade un punto de interpretación antes de salir al terreno. El Ecocentro Puerto Madryn, situado frente al mar, funciona como espacio de investigación, educación y divulgación sobre el ecosistema marino-costero de la región. La visita ayuda a entender por qué coinciden tantas especies en este tramo del litoral patagónico y cómo se relacionan el océano, la costa y la estepa.

Puerto Madryn también completa su oferta con buceo, kayak, trekking y recorridos terrestres por Península Valdés. La mara, una especie exclusiva de la Patagonia, figura entre los animales que pueden verse en estos itinerarios y puede alcanzar unos 70 centímetros de longitud. Península Valdés fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1999, una figura de protección que refuerza el valor de un área donde, entre septiembre y diciembre, el visitante puede enlazar ballenas, pingüinos, elefantes marinos, lobos marinos, toninas y fauna de estepa en un mismo recorrido.

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