La DOP Jumilla cumple 60 años con el mayor viñedo de Monastrell del mundo

El Consejo Regulador reivindica su papel futuro apoyado en 20.000 hectáreas y una viticultura ecológica mayoritaria

viernes 6 de noviembre de 2026

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La Denominación de Origen Protegida Jumilla celebró este jueves, 5 de noviembre, el 60.º aniversario de su Consejo Regulador con un acto en el Espacio CaixaBank de Gran Vía, en Murcia, al que asistieron representantes de las administraciones, bodegas, viticultores y profesionales del vino. El organismo fue constituido en 1966 y la conmemoración sirvió para repasar seis décadas de actividad y para lanzar un mensaje de continuidad sobre el papel de la denominación en los próximos años.

La cita reunió al consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia, Joaquín Buendía Gómez, y al delegado de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades en Albacete, Ramón Sáez Gómez, en representación de las dos autonomías que comparten el territorio de la DOP. También acudieron el director general de Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, José Miguel Herrero Velasco, además de alcaldes y representantes municipales de localidades ligadas a la denominación, entre ellas Jumilla, Montealegre del Castillo y Hellín.

Por parte del Gobierno murciano participaron la secretaria general de la Consejería, Ana García Aniones; el director general de Agricultura, Francisco José González; el director general de Industria Alimentaria, Fulgencio Pérez, y el director del IMIDA, Andrés Martínez Bastida. La celebración contó además con presencia de la Universidad de Murcia, FECOAM, UPA, las denominaciones de origen Arroz de Calasparra y Bullas, y profesionales del sector vitivinícola.

El presidente del Consejo Regulador, Silvano García Abellán, abrió la jornada con un reconocimiento a quienes han mantenido la denominación durante estas seis décadas. “En 1966 un grupo de agricultores, viticultores y bodegueros decidió que lo que salía de estas viñas merecía tener nombre propio y merecía estar protegido”, recordó. En su intervención añadió que varias generaciones de agricultores, bodegueros y trabajadores del Consejo Regulador han convertido el vino de Jumilla en “un vino reconocido en el mundo entero”.

La periodista y vinófila Concha Alcántara condujo un programa articulado en torno a tres ponencias. La primera corrió a cargo de José Miguel Martínez Carrión, catedrático de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Murcia, que situó la reglamentación oficial de la denominación dentro de una trayectoria vitivinícola mucho más larga. Su repaso incluyó la expansión del cultivo, la apertura de mercados y los cambios en la elaboración y la comercialización del vino durante el último siglo.

La segunda intervención fue de Pachi Larrosa Sancho, periodista y crítico gastronómico, además de académico de número de la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia. Su ponencia se centró en el nacimiento del Consejo Regulador en pleno despegue económico español y en la posición que ocupó Jumilla pocos años antes de la transformación de la cocina española.

El cierre del bloque de ponencias correspondió a José Miguel Herrero Velasco, que puso el foco en la proyección de la DOP ante los nuevos hábitos de consumo y los mercados internacionales. “Jumilla tiene mucho que aportar a los consumos y a los mercados de todo el mundo, los de hoy y los que vienen, porque tiene una historia única y forma parte de la gastronomía mundial con el mayor viñedo de Monastrell del planeta”, afirmó. El director general de Alimentación también subrayó el peso del factor humano dentro de una denominación de origen: “Detrás de un consejo regulador hay un compromiso personal: el de los agricultores, las bodegas y los profesionales que lo protegen y que están comprometidos con un territorio”.

Herrero se refirió además a la singularidad territorial de Jumilla, repartida entre la Región de Murcia y Castilla-La Mancha, y vinculó esa estructura a una forma de trabajo compartida. Después llegaron las intervenciones institucionales de Ramón Sáez Gómez y Joaquín Buendía Gómez. La celebración terminó con un brindis en el escenario entre miembros del Consejo Regulador y representantes públicos, antes de una degustación de vinos amparados por la DOP.

La denominación recuerda que su tradición vitivinícola se remonta al año 3.000 a. C., a partir de restos de Vitis vinifera y útiles ligados a la elaboración del vino hallados en el municipio de Jumilla, considerados entre los más antiguos de Europa. El territorio protegido comprende el municipio murciano de Jumilla y seis municipios del sureste de la provincia de Albacete: Hellín, Montealegre del Castillo, Fuente Álamo, Ontur, Albatana y Tobarra.

Según los datos de la propia DOP, el sello reúne cerca de 20.000 hectáreas de viñedo, en su mayor parte de secano y cultivadas en vaso sobre suelos calizos. Más del 12% corresponde a viñedo viejo, con predominio de la variedad Monastrell y con presencia de viñas plantadas a pie franco. La escasez de lluvias y las más de 3.000 horas de sol al año han favorecido que la viticultura ecológica sea mayoritaria dentro de la denominación.

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