Grandes compradores de vino crean una alianza para impulsar la demanda de vinos regenerativos

La fundación aspira a que el 10% de los viñedos del mundo adopte estos criterios

miércoles 21 de octubre de 2026

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La Regenerative Viticulture Foundation (RVF) presentó este martes, 20 de octubre, en Londres, el Regenerative Accelerator Group, una alianza de grandes compradores de vino de Reino Unido, la Unión Europea y Estados Unidos que busca impulsar la demanda de vinos procedentes de viñedos cultivados con prácticas regenerativas. La iniciativa se dio a conocer durante el encuentro Sustainability in Drinks y reúne, en su arranque, a empresas de distribución, hostelería y venta minorista.

Entre los firmantes fundadores figuran Berry Bros. & Rudd, Erewhon, Levy UK & Ireland, Haggen, Systembolaget, The Wine Society, Total Wine & More y Waitrose. La RVF plantea que, actuando juntos, estos operadores pueden enviar a los viticultores una señal de mercado más clara y constante que la que podría trasladar cada empresa por separado. El objetivo es que los productores tengan más seguridad de que habrá salida comercial para sus vinos si cambian su forma de trabajar en el viñedo.

La fundación sitúa esa iniciativa dentro de una meta más amplia: que el 10% de los viñedos del mundo se cultiven con criterios regenerativos en 2035. Para avanzar hacia ese porcentaje, cada empresa fijará con la RVF un objetivo propio, adaptado a su negocio, y comunicará cada año los avances. Además, los firmantes se comprometen a compartir datos, aportar conocimiento técnico y ayudar a dotar de recursos al programa.

Uno de los puntos centrales del proyecto será acordar qué debe considerarse exactamente “vino regenerativo”. A partir de noviembre, la RVF trabajará con compradores, productores y especialistas para fijar criterios comunes, umbrales de referencia y un sistema de medición comparable entre empresas. Ese trabajo también incluirá una evaluación del punto de partida de cada participante y una base común para seguir la evolución de los compromisos. La puesta en marcha de los planes en cada compañía está prevista para 2027, una vez que se hayan creado y compartido las herramientas de trabajo.

Stephen Cronk, cofundador y patrono de la RVF, sostiene que los viticultores necesitan saber que existe un mercado para sus vinos mientras cambian sus prácticas agrícolas. También afirma que los productores ya soportan una carga elevada de información y de costes, y que el nuevo grupo pretende evitar añadir más complejidad. En su opinión, hay más consumidores atentos a cómo se cultivan los alimentos y el vino, y los compradores que se muevan primero pueden obtener una ventaja comercial al tiempo que facilitan el cambio en el campo.

Jancis Robinson, patrona de la RVF, vinculó la iniciativa con la necesidad de unir la intención de mejorar la viticultura con el conocimiento y la decisión de compra del consumidor. Judy Kendrick, cofundadora de Sustainability in Drinks, señaló que el proyecto muestra lo que puede ocurrir cuando compradores y productores trabajan con una misma meta y lo llevó al terreno práctico: pasar de las ideas a medidas aplicables.

La adhesión de algunos de los firmantes permite medir el alcance potencial del grupo. Systembolaget, el monopolio público sueco de venta de alcohol, asegura que lleva años trabajando en biodiversidad, salud del suelo, gestión del agua y acción climática en viticultura, y ve en este paso una forma de conectar esas líneas y acelerar resultados. The Wine Society considera que la viticultura regenerativa puede tener un papel importante en el futuro del vino, pero avisa de que no avanzará a escala suficiente si los productores no perciben una demanda real. Erewhon, cadena estadounidense de alimentación ecológica, ha anunciado que reservará un porcentaje de su espacio en estantería a vinos procedentes de viñedos cultivados de esa manera.

Waitrose también aporta un ejemplo propio. La cadena británica recuerda que cuenta con un viñedo en Leckford, la finca agrícola del grupo, que ya opera con pautas regenerativas, y que además apoya a agricultores británicos de otras categorías a través de su programa Farming for Nature. Total Wine & More, por su parte, entra en la alianza con el peso de ser el mayor minorista de bebidas alcohólicas de Estados Unidos, con más de 300 tiendas en más de 30 estados, lo que da al proyecto una capacidad de difusión comercial que va más allá del vino y alcanza al conjunto del negocio de bebidas.

La RVF define su papel como el de una entidad sin ánimo de lucro dedicada a impulsar la transición hacia la viticultura regenerativa mediante ciencia, datos, herramientas prácticas, educación y trabajo conjunto con los distintos eslabones de la cadena. Entre sus fines están mejorar la salud del suelo, reforzar la biodiversidad y aumentar la capacidad de los viñedos para adaptarse a condiciones climáticas difíciles. El nuevo grupo nace, precisamente, para trasladar esos objetivos al terreno de la compra y la distribución, donde se decide buena parte del acceso al mercado.

Para el sector de bebidas, el movimiento puede tener efectos más allá del debate agronómico. Si los grandes compradores convierten este compromiso en objetivos de abastecimiento, métricas comparables y espacio real en lineal o carta, productores, importadores y distribuidores podrían empezar a ver nuevas exigencias comerciales ligadas al origen agrícola del vino. También puede servir como una señal de demanda para viticultores que estudian cambiar sus prácticas y aún dudan por la inversión, el tiempo de adaptación y la incertidumbre sobre la venta posterior de sus botellas.

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