La Barra de Ultramarines renueva su carta con el aperitivo como eje principal
La propuesta incorpora raciones castizas, casquería, arroces para compartir y una oferta pensada para alargar la sobremesa
jueves 15 de octubre de 2026

La Barra de Ultramarines, local del Grupo Lamucca situado en la Plaza del Carmen, 1, en Madrid, presentó este martes, 13 de octubre, su nueva carta de temporada con una propuesta centrada en el aperitivo, los platos para compartir y una oferta pensada para alargar la comida hasta la sobremesa.
El establecimiento, a pocos metros de la Gran Vía, mantiene su formato de barra amplia y cocina de producto reconocible. La renovación de la carta, según trasladan desde el grupo, no altera la línea de la casa y refuerza una oferta que busca funcionar a distintas horas del día, desde el vermut hasta la comida.
Entre los entrantes figuran la gilda, la anchoa 00 sobre brioche, las croquetas de jamón y los boquerones caseros en vinagre. La nueva temporada incorpora además referencias como la tosta de foie, la tortilla vaga con alcachofas y espárragos y los calamares a la andaluza, platos que mantienen un recetario muy ligado al bar madrileño.
La casquería conserva un peso relevante dentro de la propuesta. En ese apartado se incluyen torreznos, oreja con salsa brava, mollejas de ternera a la parrilla con ajoblanco y callos a la madrileña. Con ello, el local mantiene una parte de su identidad apoyada en elaboraciones tradicionales y raciones pensadas para el centro de la mesa.
Para quienes opten por una comida más larga, la carta suma el pepito de solomillo, el steak tartar de vaca con alcaparras fritas, el chuletón de vaca madurada 35 días, el pollo al ajillo y los dados de solomillo Strogonoff. A esa oferta se añaden varios arroces en llauna para compartir: seco de pollo y verduras, negro de chipirones con puntillas, meloso de campo con aroma de romero y meloso de marisco.
La barra mantiene también una selección de producto servido con poca elaboración. En esa parte de la carta aparecen jamón puro de bellota, cecina de Angus madurada 24 meses, queso manchego curado, ostras al natural, pulpo a feira, mejillones al vapor y txipirones encebollados.
La propuesta líquida recorre varias zonas vinícolas españolas. El restaurante ofrece blancos de Rueda, Valdeorras y Rías Baixas, y tintos de Rioja, Ribera del Duero, Madrid y Ribeira Sacra. La carta se completa con generosos, espumosos y vermuts, además de sangrías y aperitivos, entre ellos un vermut casero y otras fórmulas de autor.
El espacio acompaña esa oferta con una imagen basada en hormigón visto, granito, latón y madera, combinados con mobiliario de inspiración clásica e intervención gráfica. Desde Grupo Lamucca señalan que la intención es mantener un bar abierto a la plaza y fácil de usar, donde el aperitivo pueda convertirse en comida y la comida alargarse sin un horario rígido.