Hammeken y Mendoza impulsan una nueva bodega para salvar viñedos y patrimonio vinícola en riesgo
Nico & Pepe Viticultura Mediterránea nace con viticultura tradicional, mínima intervención y enoturismo ligado al origen
martes 27 de octubre de 2026

Nicholas Hammeken y Pepe Mendoza, fundadores de Hammeken Cellars y Casa Agrícola, han puesto en marcha un proyecto conjunto e independiente bajo el nombre Nico & Pepe Viticultura Mediterránea 5.2. La iniciativa se presentó este lunes, 26 de octubre, en Caudete y nace con un objetivo concreto: recuperar los viñedos y las instalaciones de una antigua bodega cerrada para evitar la pérdida de ese patrimonio vitivinícola.
Los dos impulsores vinculan el origen de la nueva bodega a una relación personal y profesional de tres décadas. Hammeken y Mendoza resumen así el arranque de la iniciativa: dos trayectorias distintas, treinta años de amistad y una misma visión sobre el vino mediterráneo. Esa relación previa es la base de una alianza con la que ambos abren una nueva etapa común al margen de sus respectivas empresas.
El proyecto llega en un momento en el que el sector del vino arrastra una bajada del consumo y ve cómo desaparece superficie de viñedo. A partir de ese diagnóstico, los promotores han optado por unir fuerzas para rescatar una explotación ya existente en lugar de levantar una bodega desde cero. La operación se centra tanto en la viña como en la estructura de elaboración, dos piezas que, según sus responsables, formaban parte de un patrimonio en riesgo.
La nueva bodega se articula en torno al concepto de Viticultura Mediterránea. Con esa idea, Hammeken y Mendoza quieren dar forma a un modelo que, en sus palabras, parte del territorio, la viña y el vino como ejes de una misma propuesta. También sitúan la colaboración, la autenticidad y el origen entre los principios del proyecto.
Pepe Mendoza resume el planteamiento con una frase que fija las prioridades de la casa: “Viticultura tradicional, preservar patrimonio y cuidar el origen: son el motor de este nuevo proyecto”. Esa declaración marca una línea de trabajo ligada a la recuperación de formas de cultivo ligadas al territorio y a la continuidad de un legado material y agrícola que ya existía.
Nicholas Hammeken, por su parte, subraya la coincidencia de criterios entre ambos socios. “Con Pepe comparto una forma de entender el vino mediterráneo, y ahora podemos hacerla realidad”, afirma. La colaboración une a dos nombres conocidos del sector español del vino, cada uno con su propio recorrido empresarial, en una sociedad que pretende convertir esa afinidad en una bodega con identidad propia.
La propuesta se apoya, además, en tres áreas de trabajo que sus fundadores consideran esenciales. La primera es la viticultura tradicional. La segunda pasa por una elaboración respetuosa y de mínima intervención. La tercera se dirige al enoturismo, con una oferta que, según trasladan los promotores, estará pensada para un público que busca conocer de cerca la viña, la bodega y el origen de los vinos.
La recuperación de viñedos antiguos y de bodegas cerradas suele tener un efecto directo sobre la conservación del paisaje agrario y de formas de cultivo que se pierden cuando cesa la actividad. En este caso, Hammeken y Mendoza sitúan esa recuperación en el centro del proyecto y la ligan a una idea concreta de vino mediterráneo, construida a partir del origen y de la intervención mínima en bodega.