Un ensayo en viñedos de Burdeos asocia la biodinámica con más actividad biológica del suelo
Con un 40% más de respiración basal en parcelas tratadas con preparados biodinámicos
sábado 24 de octubre de 2026

Un ensayo de seis años realizado en viñedos de Burdeos ha observado una mayor actividad biológica del suelo en parcelas tratadas con preparados biodinámicos. El trabajo, publicado en la revista científica Organic Agriculture, se llevó a cabo en parcelas ecológicas de la propiedad de Lafite Rothschild, en Francia, y apunta a una comunidad microbiana del suelo más diversa bajo ese manejo.
Los autores midieron varios indicadores del funcionamiento biológico del suelo. Entre ellos, la respiración basal, que refleja la actividad microbiana, aumentó un 40% en las parcelas con preparados biodinámicos. También subió un 33,7% el carbono de la biomasa microbiana, una medida usada para estimar la cantidad de microorganismos presentes en el suelo.
A partir de esos datos, el estudio plantea que el uso de preparados biodinámicos puede estar asociado a cambios favorables en la vida microbiana del viñedo. Los investigadores interpretan esos resultados como una señal compatible con una mayor diversidad de la comunidad microbiana, un factor que suele relacionarse con suelos más activos desde el punto de vista biológico.
La biodinámica es una forma de manejo agrario que, además de las prácticas ecológicas, incorpora preparados aplicados al suelo o al compost en dosis pequeñas. En el caso del viñedo, el interés por estas prácticas se centra en su posible efecto sobre la fertilidad del suelo, el ciclo de nutrientes y la respuesta de la planta. Aun así, los efectos no son uniformes y suelen depender del tipo de suelo, del clima y del manejo de cada finca.
El propio alcance del ensayo obliga a leer los resultados con prudencia. El trabajo se limita a una sola propiedad, por lo que no permite trasladar de forma automática sus conclusiones al conjunto de los viñedos de Burdeos ni a otras zonas vitícolas. Tampoco prueba por sí mismo mejoras en producción, sanidad de la uva o calidad del vino, cuestiones que requerirían otros diseños de estudio y más fincas para comparar.
Para el sector de las bebidas, y en particular para el vino, el interés de estos datos está en que aportan observaciones de campo a un debate que suele apoyarse en experiencias muy dispares. El manejo del suelo influye en la disponibilidad de agua, en la materia orgánica y en la actividad microbiana, tres elementos con efecto potencial sobre el viñedo. Sin embargo, ese posible efecto no equivale a una mejora demostrada del rendimiento ni del perfil final del vino.
El trabajo se suma así a una línea de investigación centrada en medir con herramientas de laboratorio y ensayos a largo plazo qué cambia realmente en el suelo cuando se aplican prácticas biodinámicas. En un sector donde muchas decisiones agronómicas se toman con horizontes de varios años, disponer de datos sobre respiración basal y biomasa microbiana ayuda a separar las observaciones medibles de las afirmaciones más difíciles de comprobar.