Boinaud entra en salvaguarda judicial con 60 millones de euros de deuda bancaria
La caída de ventas del coñac, sobre todo en China, lleva al grupo francés a reorganizarse
jueves 22 de octubre de 2026

La casa francesa de coñac Boinaud ha entrado en procedimiento de salvaguarda con 60 millones de euros de deuda bancaria, después de que el Tribunal de Comercio de Angoulême abriera este lunes, 19 de octubre, un periodo de observación de seis meses. La decisión afecta a uno de los mayores grupos vitícolas vinculados al coñac, con 650 hectáreas de viñedo en explotación y 41 alambiques, en un momento de fuerte ajuste en las ventas de esta bebida.
La empresa, con sede en Angeac-Champagne, en el departamento de Charente, facturó 21 millones de euros en 2026, frente a los 45 millones de 2023. Parte del deterioro se concentra en su marca De Luze, cuyas ventas han pasado de 700.000 botellas al año a cerca de la mitad, de acuerdo con la información sectorial publicada este miércoles, 21 de octubre.
El presidente del grupo, Charles Boinaud, había solicitado la protección del tribunal a comienzos de este mes. El empresario sostuvo que la compañía optó por dar ese paso antes de llegar a la suspensión de pagos, con la idea de ganar margen para reorganizar su deuda y ajustar su herramienta productiva. En paralelo, el grupo ha puesto en marcha un nuevo plan social que afecta a ocho trabajadores del viñedo, sobre una plantilla total de 60 empleados.
Boinaud atribuye buena parte de sus problemas al giro del mercado chino. Antes de la crisis del covid, ese país suponía más de la mitad de la actividad del grupo. La empresa asegura que durante esos años concentró una parte importante de su inversión comercial y de marketing en China, donde vendía con buenos resultados referencias de mayor valor, como XO y Extra. Ese esquema se rompió con la crisis sanitaria, que, según la dirección, debilitó la red de distribución y terminó con la quiebra de su distribuidor local.
Desde entonces, añade la compañía, el consumo en ese mercado ha cambiado de forma profunda. Boinaud mantiene actividad en China y en el sudeste asiático, pero sitúa ahora a Europa, Asia y Sudáfrica entre sus áreas prioritarias. En esa nueva orientación comercial, el VSOP pasa a ocupar el centro de la gama, sin abandonar las ventas de XO.
La empresa insiste en que la salvaguarda no implica un cese de actividad ni una liquidación. En el derecho mercantil francés, este procedimiento está pensado para sociedades que aún no han caído en insolvencia, pero que necesitan protección judicial para renegociar su situación financiera bajo supervisión del tribunal. Durante el periodo de observación, la compañía debe preparar un plan que permita ordenar su pasivo y definir cómo continuará su actividad en los próximos años.
Uno de los puntos que Boinaud quiso subrayar es la relación con el viñedo proveedor. El grupo afirma que mantiene sus pagos y sus compromisos con 50 viticultores de Charente, que representan 200 hectáreas y cubren una cuarta parte de las necesidades de la casa. La dirección sostiene que la prioridad es preservar la actividad, los oficios ligados a la producción y la confianza de clientes y socios.
El presidente del Tribunal de Comercio de Angoulême, Yves Adol, advirtió de que uno de los principales riesgos para empresas como esta es construir su equilibrio financiero sobre la idea de una vuelta rápida a las condiciones económicas de años anteriores. A su juicio, problemas de tesorería, una deuda demasiado pesada o la imposibilidad de atender ciertos vencimientos exigen un diagnóstico y una respuesta adaptados a cada empresa, y ahí es donde cobran sentido los mecanismos preventivos.
El caso de Boinaud se suma a otras tensiones en el negocio del coñac francés. La información sectorial recuerda la situación de la destilería des Moisans, en reestructuración judicial desde este verano, y los litigios abiertos por rupturas de contrato en torno a la casa Sazerac. En ese escenario, la entrada de uno de los mayores operadores del viñedo de Cognac en salvaguarda da una medida de hasta qué punto la caída de ventas se está trasladando a la financiación y a la continuidad de algunas empresas del sector.