VinSavant lanza una IA del vino que analiza etiquetas desde el móvil
La herramienta sirve para elegir vino ante una carta de restaurante en 19 idiomas
lunes 5 de octubre de 2026

La firma sueca VinSavant, con sede en Estocolmo, presentó el pasado 4 de octubre un servicio de inteligencia artificial centrado en el vino que permite fotografiar etiquetas, escanear cartas de restaurante y pedir recomendaciones de maridaje desde el móvil. La empresa afirma que la herramienta está disponible en 19 idiomas a través de vinsavant.ai y que va dirigida tanto a usuarios que empiezan como a aficionados con experiencia.
El proyecto ha sido creado por Urban Petersson, fundador de la compañía. Petersson asegura que la idea nació como una herramienta para uso propio y para un grupo de amigos interesados en el vino, después de más de 15 años asistiendo a cursos y catas. Más tarde, añade, decidió abrir el servicio a más público cuando empezó a ver que también lo utilizaban sumilleres con experiencia.
La propuesta de VinSavant parte de una premisa simple: que el usuario pueda formular una pregunta concreta y recibir una respuesta inmediata. Según explica la empresa, al fotografiar una etiqueta el sistema genera un análisis con puntuación, sugerencias de maridaje y recetas. También permite buscar cualquier vino para consultar datos sobre la uva, la región, la añada, el potencial de guarda y recomendaciones de servicio.
Una de las funciones que VinSavant quiere situar en el centro del producto es su uso en restaurantes. La compañía sostiene que el usuario puede escanear una carta de vinos y obtener información sobre todas las referencias incluidas. Después, puede fotografiar el menú y recibir propuestas de vino para cada plato. El proceso también funciona a la inversa: si el cliente escribe el nombre de una receta o sube una imagen del menú, la herramienta propone vinos que combinan con esa comida.
La empresa diferencia su sistema de los servicios que se apoyan en bases de datos alimentadas por usuarios o por editores. En esos casos, el vino debe estar previamente registrado para que el usuario encuentre información. VinSavant sostiene que su modelo se basa en IA para leer la etiqueta, interpretar el perfil del vino y buscar información actualizada sobre la añada, la bodega y otros datos que cambian con el tiempo. La compañía resume esa diferencia como el paso de consultar lo que ya se ha dicho sobre un vino a resolver qué encaja con una botella concreta y una comida concreta.
Además del apartado de búsqueda y recomendación, el servicio incorpora una bodega digital. Según la empresa, el usuario puede ordenar sus botellas por ubicación de almacenamiento, anotar momentos de consumo, guardar notas personales y asignar puntuaciones propias. La colección también puede compartirse con amigos o familiares, con permisos para verla o editarla.
VinSavant añade que admite la importación de bodegas ya registradas en CellarTracker y Vivino. Una vez incorporadas, esas referencias se enriquecen de forma automática con información generada por IA. Entre las funciones que enumera la empresa también figuran un banco de recetas para guardar y comentar platos vinculados a búsquedas y escaneos, una herramienta para comparar añadas y un chat de IA para consultas sobre vino.
Petersson justifica el proyecto por la cantidad de variables que intervienen en una botella. Como ejemplo, señala que solo Italia cuenta con unas 550 variedades de uva oficiales para elaborar vino. A eso suma las diferencias que introduce el lugar de cultivo, el productor, el año de la cosecha y el método de vinificación. En su opinión, esa combinación hace difícil reunir la información necesaria en un solo punto y mantenerla al día.
El fundador sostiene que esa dispersión de datos fue una de las razones que le llevó a trabajar con inteligencia artificial aplicada al vino. Petersson afirma que, con este sistema, dejó de depender de libros, bases de datos, pódcast y programas especializados consultados por separado, y pasó a formular preguntas directas sobre una botella, una añada o una comida para obtener respuestas actualizadas.
La empresa asegura que no busca sustituir a las comunidades de usuarios ni a las bases de datos ya asentadas en el sector. Su planteamiento, explica, es complementar esas herramientas con un sistema capaz de responder a situaciones muy concretas, como elegir una botella para una cena, decidir cuánto tiempo conviene guardar un vino o moverse con más información ante una carta extensa en un restaurante.