Canarias impulsa un plan para modernizar los viñedos en pendiente con inteligencia artificial y drones

El proyecto prevé recortar un 30% el uso de fitosanitarios y el trabajo manual

lunes 28 de septiembre de 2026

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Canarias impulsa un plan para modernizar los viñedos en pendiente con inteligencia artificial y drones

La Denominación de Origen Protegida Islas Canarias-Canary Wine participa, a través de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (AVIBO), en Penvitis+, un proyecto supraautonómico que busca modernizar la viticultura en fuerte pendiente con inteligencia artificial, drones y prácticas regenerativas. La iniciativa cuenta con una subvención pública de 599.238,85 euros concedida por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) dentro del Plan Estratégico de la Política Agraria Común de España 2023-2027.

El proyecto se centra en viñedos situados en terrenos con pendientes superiores al 30%, donde la mecanización resulta muy limitada y una parte amplia del trabajo sigue dependiendo de labores manuales. Esa realidad afecta a zonas de Canarias, Galicia y Cataluña, que comparten una viticultura de difícil manejo y con mayor exposición a episodios de calor, sequía o lluvias intensas.

Penvitis+, cuyo nombre completo es Viticultura inteligente y sostenible para la adaptación climática y la mejora de la calidad del viñedo en fuerte pendiente, reúne a doce entidades de esas tres comunidades autónomas. La coordinación corre a cargo de la Asociación Clúster Vitivinícola Catalán (INNOVI). Entre las entidades beneficiarias están AVIBO, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Priorat, Adegas Moure y Celler Mas Doix. También participan el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeira Sacra, Bodegas Viñátigo, el Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI), la Estación de Viticultura y Enología de Galicia (EVEGA-AGACAL), el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), GALA Media y Zabala Innovation.

Una de las líneas de trabajo pasa por aplicar inteligencia artificial en las campañas vitivinícolas de 2026, 2027 y 2028. El objetivo es desarrollar modelos predictivos capaces de anticipar al menos el 80% de las incidencias relacionadas con plagas y enfermedades. Para ello se combinará el modelo Fitovit con sistemas desarrollados en Canarias, con validación científica de EVEGA-AGACAL. Los promotores del proyecto fijan además una reducción del 30% en el uso de productos fitosanitarios en las parcelas participantes.

La segunda línea se basa en el uso de drones para aplicar tratamientos fitosanitarios en viñedos con fuertes pendientes y accesos difíciles. Penvitis+ prevé rebajar un 30% el tiempo de trabajo manual dedicado a esas tareas, mejorar la seguridad de los viticultores y lograr una aplicación más eficiente de los tratamientos. Los ensayos se harán en parcelas de Canarias, Galicia y Cataluña. Entre ellas figuran fincas de Adegas Moure, en Ribeira Sacra, con pendientes que llegan al 70%, una referencia útil para medir el rendimiento de estas herramientas frente a los métodos convencionales.

El tercer eje se centra en el suelo y en el manejo de la vegetación. El proyecto plantea implantar cubiertas vegetales y ajustar el manejo del follaje para conservar la humedad, reducir la erosión y proteger los racimos de las altas temperaturas. Uno de los objetivos marcados es disminuir un 30% los efectos de los golpes de calor sobre la maduración de la uva, con la idea de favorecer un mejor equilibrio entre azúcares, acidez y pH.

Según trasladan las entidades participantes, estas prácticas buscan reforzar la capacidad de adaptación del viñedo ante el aumento de las temperaturas, la sequía, las lluvias torrenciales y las alteraciones de los ciclos de maduración. En territorios donde la orografía obliga a mantener muchas tareas a mano, cualquier mejora en predicción, tratamiento o manejo del suelo puede tener un efecto directo sobre la viabilidad de las explotaciones.

Para el sector del vino, la aplicación de estas herramientas puede tener consecuencias relevantes si los ensayos confirman los resultados previstos. Una menor dependencia de fitosanitarios, menos horas de trabajo manual en parcelas difíciles y una maduración más equilibrada de la uva pueden influir en la calidad de la materia prima y en los costes de producción de bodegas y viticultores, en un momento de adaptación a condiciones climáticas más exigentes.

Penvitis+ incluye también un plan de transferencia de conocimiento con jornadas técnicas, informes y materiales divulgativos dirigidos a viticultores, bodegas, denominaciones de origen y centros tecnológicos. La intención de sus impulsores es que las soluciones probadas en estas zonas puedan aplicarse en otros territorios vitivinícolas con características parecidas, con el fin de mantener la actividad agraria, limitar el abandono rural y dar continuidad a un modelo de cultivo muy ligado al paisaje de estas comarcas.

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