El Oktoberfest de Múnich cierra con 7,4 millones de visitantes
La cerveza servida sube un 2,7%, lo que apunta a un menor consumo medio por asistente
martes 6 de octubre de 2026
El Oktoberfest de Múnich cerró el pasado 4 de octubre con 7,4 millones de visitantes y unas 6,7 millones de jarras de cerveza de un litro servidas, según el balance provisional del Ayuntamiento de Múnich. La cifra de cerveza supone un 2,7% más que en 2025, cuando se contabilizaron 6,5 millones de litros. En términos absolutos, el aumento ronda los 200.000 litros, aunque el propio balance trabaja con volúmenes redondeados.
La asistencia avanzó más que el consumo de cerveza. El festival recibió 900.000 personas más que un año antes, al pasar de 6,5 a 7,4 millones de visitantes, lo que equivale a una subida del 13,8%. Si se cruzan ambas magnitudes, el consumo medio aproximado por asistente baja de alrededor de un litro en 2025 a 0,91 litros en esta edición, una caída cercana al 9,5%. Ese cálculo es orientativo, porque parte de cifras redondeadas y no separa a quienes bebieron cerveza de quienes acudieron al recinto sin consumirla.
Los datos del consistorio apuntan así a que el alza total del volumen servido se apoyó sobre todo en la mayor afluencia y no en un mayor consumo individual. También muestran un cambio en la demanda dentro del propio festival. La cerveza sin alcohol aumentó un 10,7%, casi cuatro veces más que el volumen total servido, mientras que la cerveza de trigo subió un 12,6%. Ambas categorías avanzaron muy por encima de la Festbier convencional.
El Ayuntamiento no ha difundido por ahora los ingresos por cerveza, el reparto exacto en litros de cada categoría ni los precios medios efectivamente pagados por los asistentes. Aun así, las cifras permiten ver dos movimientos al mismo tiempo: la capacidad del Oktoberfest para atraer más público y el mayor peso de opciones como la cerveza sin alcohol y las especialidades de trigo en uno de los grandes eventos populares de Alemania.
El balance municipal incluye además los datos de seguridad y emergencias, con cifras recogidas hasta el pasado 3 de octubre. Las autoridades de seguridad valoran de forma positiva el comportamiento de los asistentes y coinciden en que el plan de seguridad revisado ha funcionado. La ciudad añade que los avisos por megafonía dentro del recinto ayudaron a ordenar la afluencia y a dar instrucciones claras al público.
La policía registró unas 1.600 intervenciones, por encima del nivel del año anterior, algo que el propio balance vincula al fuerte aumento de visitantes. Entre las infracciones, el mayor peso correspondió a los delitos relacionados con drogas. Hasta el pasado 3 de octubre se habían depositado 607.000 euros en garantías de seguridad.
La Aicher Ambulanz informó de una subida del 18,5% en el número de pacientes atendidos. El servicio sanitario relaciona ese repunte con la mayor asistencia y señala además que parte de la actividad se desplazó más hacia los días laborables. La jornada con más intervenciones fue el sábado central del festival. Solo el 1,1% de los traslados terminó en hospitales del entorno de Múnich.
Los bomberos hablaron de una edición tranquila. Hasta el pasado 3 de octubre realizaron 13 intervenciones, la misma cifra que el año anterior, en su mayoría servicios de ayuda. Entre las actuaciones de mayor entidad figuran la respuesta al accidente mortal en una atracción y el incendio de un contenedor registrado el 27 de septiembre, en el primer domingo del festival.
Las empresas de seguridad agrupadas en la patronal VESD hicieron también una valoración positiva. Señalan que la afluencia a las carpas fue alta desde el inicio, aunque mejor repartida que en 2025: se llenaron antes durante el día y tuvieron que cerrar menos veces por exceso de aforo. Ocho grandes carpas funcionaron como zonas SafeNow y varias compañías volvieron a usar cámaras corporales. En total se desplegaron unos 1.400 vigilantes, con turnos de hasta 730 personas.
En materia de protección de menores, los servicios municipales atendieron a seis niños perdidos de entre 0 y 13 años. Además, se registraron unas 160 infracciones relacionadas con esta normativa. La situación más repetida fue la presencia de padres con carritos de bebé después de las 18.00 horas, lo que obligó a pedirles que abandonaran el recinto. Los equipos de protección también organizaron un regreso seguro a casa para 20 menores bajo los efectos del alcohol y para cinco adultos en la misma situación que iban acompañados de sus hijos.