Martes 25 de Agosto de 2026
Este lunes, 24 de agosto, Haus Cramer Group, propietario de Warsteiner, avanzó en su reestructuración industrial con la decisión de concentrar la producción en el municipio de Warstein. El movimiento implica un recorte del 30% de la capacidad cervecera del grupo mediante la salida de las plantas de Herford y Paderborn, en un mercado alemán marcado por el exceso de capacidad y por un consumo de cerveza a la baja.
La reducción del 30% ya había sido comunicada en mayo, pero la novedad ahora es la concreción del calendario y del reparto de la actividad dentro del grupo. La planta de Herford cerrará durante el segundo semestre de 2026. En el caso de Paderborn, la empresa prevé vender la fábrica y, si no encuentra comprador, clausurarla al terminar 2026.
Toda la producción propia y también la que el grupo realiza para terceros se trasladará a Warstein. La compañía mantiene, no obstante, las marcas Herforder y Paderborner, que seguirán elaborándose en esa instalación. Con esta decisión, el grupo reúne en una sola planta la fabricación que hasta ahora repartía entre varios centros.
El ajuste tendrá efecto sobre el empleo. El acuerdo ligado a la reestructuración afecta a 220 trabajadores. De ellos, 50 podrán optar a puestos en Warstein, una cifra que equivale al 22,7% del total afectado y que queda por debajo de una de cada cuatro personas incluidas en el plan.
La propietaria de Haus Cramer Group, Catharina Cramer, explicó a la agencia dpa que Bodo-Joachim Wendenburg asumirá dentro de la dirección, de manera especial, la responsabilidad sobre la reestructuración de la empresa. Cramer afirmó que se alegra de haber incorporado a Wendenburg para esa tarea y añadió que cuenta con su plena confianza.
La reorganización responde, de acuerdo con la empresa, a unas condiciones de mercado que siguen siendo difíciles. En Alemania, donde conviven grandes grupos y muchas marcas regionales, los ajustes de capacidad buscan normalmente elevar la utilización de las plantas que continúan abiertas y reducir duplicidades en producción y logística. En este caso, Warstein pasará a ser el centro al que se desplace tanto la cerveza del propio grupo como la fabricada para otras firmas.
El cierre de Herford y la posible venta o clausura de Paderborn suponen una de las operaciones industriales más amplias del grupo en los últimos meses. Aunque las marcas vinculadas a esas fábricas seguirán en el mercado, la actividad dejará de hacerse en sus centros históricos si se cumple el plan anunciado por la compañía.
El paso dado este lunes, 24 de agosto, confirma que la nueva dirección quiere acelerar la transformación interna de Warsteiner y de su matriz. La empresa liga esa hoja de ruta a la necesidad de adaptar su estructura productiva a la demanda real del mercado alemán y a un nivel de capacidad que considera excesivo para el volumen de consumo actual.