Lunes 18 de Mayo de 2026
España mantiene el liderazgo en superficie de viñedo ecológico dentro de la Unión Europea y ese avance se apoya en un consumidor que mira cada vez más la etiqueta y pide productos con menos impacto ambiental. El vino ecológico se ha convertido así en un segmento con más presencia en el mercado, impulsado por bodegas que llevan años trabajando en este tipo de cultivo y por una demanda que valora la forma de producir tanto como el resultado final.
Francisco Robles, socio fundador de Spanish Organic Wines (SOW), explicó a Efeagro que el cultivo de vino ecológico lleva unos diez años avanzando “sin ningún tipo de problema” y que el número de socios de la asociación sigue aumentando. Según dijo, los mercados están respondiendo bien y el interés del comprador se ha movido hacia productos que asocian sostenibilidad, calidad y salud.
Robles señaló también que el consumidor ha dado más peso al concepto de sostenibilidad frente a otros atributos de la alimentación. A su juicio, esa preferencia ha ganado terreno en el vino y en la alimentación ecológica porque el cliente presta más atención a lo que compra y revisa con más frecuencia la información del envase.
Los últimos datos de Nielsen indican que la alimentación ecológica estaba presente en el 67% de los hogares españoles en 2025, con una media de ocho actos de compra al año. Ese dato ayuda a explicar por qué las bodegas que trabajan en ecológico encuentran un público más amplio que hace unos años.
Bodegas Robles apostó por este modelo a finales de los años noventa y cuenta ahora con 30 hectáreas en ecológico en Málaga, con uvas Pedro Ximénez, Moscatel y Verdejo bajo la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles. Juan Rubio, responsable de sus viñas, recordó que al principio eran “casi unos pioneros, unos locos”, pero afirmó que cada día hay más personas que buscan productos ecológicos en el mercado.
Rubio añadió que intentan hacer todo lo posible para elaborar los mejores vinos y para que el cliente valore el trabajo que exige una explotación ecológica. La bodega también organiza actividades de enoturismo para mostrar a los visitantes cómo se trabaja en este tipo de viñedo y qué papel tienen la cubierta vegetal, el control biológico de plagas, los setos, los insectos y las levaduras autóctonas.
La superficie dedicada a producción ecológica se situó en 2024 en 2.944.941 hectáreas en España, un 1,6% menos que el año anterior, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). Dentro de ese total, el viñedo ecológico sumó 164.861 hectáreas, con una bajada anual del 0,9%, lo que equivale al 18% de toda la superficie de viñedo y al 19,4% de la extensión ecológica de cultivos permanentes.
En ese mismo ámbito trabajan 1.475 bodegas y embotelladores industriales, según el último informe sobre producción ecológica del ministerio. Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha encabeza la superficie de viñedo ecológico con 68.541 hectáreas, seguida por Cataluña con 34.314; Comunidad Valenciana con 19.129; y Castilla y León con 14.039.
En términos relativos, Murcia es la comunidad con mayor proporción de viñedo ecológico sobre su viñedo total, con un 68,8%, seguida por Cataluña con un 59,8%. Estos datos reflejan una implantación desigual por territorios, pero también una presencia ya consolidada del viñedo ecológico en varias zonas productoras del país.