Viernes 08 de Mayo de 2026
La Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias cumple siete años con una estrategia para 2026 centrada en la formación con acreditación universitaria, la transferencia de conocimiento y la cooperación entre universidad, instituciones y sector productivo. La iniciativa, fruto de la colaboración entre la Universidad de La Laguna y el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, ha consolidado en este tiempo un modelo de trabajo que conecta el ámbito académico con el tejido empresarial y con las administraciones públicas.
La entidad sitúa su trayectoria en la profesionalización del sector, la valorización del patrimonio agroalimentario del archipiélago y el impulso del agroturismo y el enoturismo como herramientas para el desarrollo rural sostenible. Según la información difundida por la Cátedra, esa labor ha permitido integrar a productores, empresas, administraciones y comunidad investigadora en un espacio de cooperación que busca dar respuesta a las necesidades del territorio.
La reciente celebración del XI Encuentro Internacional de AgroEnoturismo de Canarias, en la isla de El Hierro, ha servido para reforzar esa línea de trabajo. Entre las conclusiones del encuentro figura la necesidad de avanzar hacia modelos más sostenibles, innovadores y vinculados a la identidad territorial. También se subraya la importancia de mejorar la cooperación entre territorios, hacer más efectiva la transferencia del conocimiento al sector y consolidar estructuras que favorezcan la profesionalización del agroenoturismo.
En paralelo, la decimotercera edición de los Premios Enogastroturismo de la Universidad de La Laguna ha reconocido iniciativas vinculadas a la diversificación económica, la conservación del patrimonio y la creación de experiencias turísticas relacionadas con el sector primario. Los proyectos premiados reflejan, según la Cátedra, la evolución del sector hacia modelos más especializados, sostenibles y orientados a la calidad.
En el ecuador de 2026, la Cátedra desarrolla su plan de acción con tres ejes principales: sostenibilidad, investigación de alto impacto y transferencia de conocimiento. Uno de los ámbitos prioritarios es la formación, en un escenario en el que existe una oferta amplia, pero no siempre con acreditación reconocida. Ante esa situación, la Cátedra orienta su trabajo hacia programas que combinen conocimiento especializado y certificación universitaria.
Dentro de esa línea, impulsa microcredenciales en vitivinicultura, enoturismo y valorización de los productos locales. También trabaja en la territorialización de la formación mediante programas de extensión universitaria en distintas islas, con el objetivo de acercar la capacitación a las necesidades reales del sector.
El proyecto se apoya además en un Consejo Asesor integrado por expertos de distintas disciplinas, que participa en la orientación de sus líneas de actuación. A ello se suma la implicación de alumnado de doctorado, investigadores en formación y estudiantes que realizan prácticas externas, estancias académicas o programas de movilidad nacional e internacional. La Cátedra presenta esa participación como una vía para consolidar un espacio de aprendizaje aplicado y de conexión directa con el sector.
El director de la Cátedra, Jesús Enrique de las Heras Roger, afirma que estos siete años han permitido consolidar un modelo de trabajo basado en la conexión directa entre conocimiento y territorio, con la universidad como motor de transformación del sector. Añade que uno de los principales asuntos pendientes sigue siendo ordenar y dar valor a la formación, con itinerarios que aporten cualificación y reconocimiento académico.
De las Heras señala también que la participación de estudiantes, investigadores y colaboradores internacionales refuerza la dimensión exterior del proyecto y ayuda a situar a Canarias como referencia en agroenoturismo. En esa línea, la Cátedra mantiene alianzas en países como Brasil y en el ámbito europeo.
Con esta hoja de ruta, la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias reafirma su compromiso con el desarrollo rural, la innovación y la proyección exterior del archipiélago, mientras sigue ampliando su trabajo conjunto con la universidad, las instituciones y el sector productivo.