Viernes 23 de Enero de 2026
A 180 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el partido de Saladillo se ha convertido en una opción para quienes buscan una escapada diferente, donde la gastronomía criolla, la historia y la identidad rural se combinan en un entorno cercano. En los pueblos y parajes de la zona, varias pulperías y almacenes de ramos generales han recuperado su esencia y hoy reciben a visitantes con propuestas que mezclan tradición y actualidad.
En el pueblo de Cazón, a 15 kilómetros de la ciudad cabecera, se encuentra Lo de Tenca. Paola Del Valle y Jorge Lecuima han devuelto la vida a un histórico almacén que durante décadas fue punto de encuentro local. El lugar ofrece comidas típicas, picadas, asados, empanadas y postres caseros, manteniendo la estética de la vieja pulpería con manteles a cuadros, objetos antiguos y un ambiente familiar. El proyecto abrió el 18 de julio con el objetivo de rescatar la historia del boliche de Orlando Tenca y transformarlo en un rincón turístico con alma antigua. Actualmente abre sábados, domingos y feriados al mediodía, con capacidad limitada, y planea ampliar horarios para aprovechar los atardeceres de Cazón.
Otra parada es El Puntal, en Álvarez de Toledo, un paraje cercano a Saladillo. Este almacén de ramos generales de 1930 reabrió en 2012 y es gestionado por Viviana Benedetti, su familia y amigos. El espacio conserva los pisos de madera, mostradores originales, estanterías con objetos antiguos, radios, sifones, latas, botellas y más de 80 libros contables que registran la vida comercial del pueblo desde 1937. El Puntal es más que una propuesta gastronómica: es un sitio donde la memoria familiar, la cultura y la identidad rural conviven, con espacios como la trastienda, el patio con asador y el salón de los remates, que también funciona como museo.
La Pulpería de Cazón es otro atractivo, reabierta en septiembre de 2023 por cinco amigos con el propósito de preservar la tradición y la historia del pueblo. Fundada originalmente por el asturiano Otero, la pulpería rinde homenaje a los almacenes de campo, con comida tradicional, música popular y un ambiente rústico. Además de la gastronomía criolla, los visitantes pueden encontrar libros antiguos de temática gauchesca y productos regionales de distintas partes de Argentina, especialmente de Chaco, tierra natal de una de las propietarias. La historia de la pulpería se relaciona con la de sus fundadores, que antes crearon Mamorka, un bar-centro cultural para exposiciones de arte y conciertos. Ahora, con la Pulpería de Cazón, buscan revivir ese espíritu de comunidad y compartir la esencia del campo con quienes buscan una experiencia auténtica, alejada de la rutina urbana. La pulpería es un punto de encuentro con precios accesibles, donde los visitantes se sienten cómodos.
En Polvaredas, una localidad de poco más de 300 habitantes, el Luna Park se ha convertido en el corazón del pueblo. Este espacio, mezcla de bar, museo y cancha de bochas, es gestionado por Marcos y Estefanía, quienes transformaron una esquina histórica en un punto de encuentro para vecinos y visitantes. Cada objeto expuesto tiene una historia y forma parte de lo que muchos describen como un "mini museo" del pueblo. Con más de seis décadas de historia, el Luna Park mantiene la mística de los tiempos en que el tren pasaba por Polvaredas y el bar era escenario de cartas, bochas y largas charlas.
El Payador es otra pulpería y restaurante de campo que combina gastronomía criolla, música y memoria cultural. Ubicado en la esquina del Acceso Cicaré y La Magnolia, funciona en una antigua casona restaurada, rodeada de árboles, que fue punto de encuentro de artistas, poetas y cantores. Hoy, ese espíritu se mantiene con propuestas sencillas: empanadas fritas al disco, carnes, sándwiches, pastas y postres caseros, acompañados por música en vivo. Cada sábado, el patio se llena de voces locales y nacionales, en un ambiente familiar y relajado, ideal para disfrutar las noches de verano al aire libre. A pocos kilómetros de Buenos Aires, El Payador se suma a la oferta turística de Saladillo como un lugar donde la tradición, la gastronomía y la cultura se encuentran.
La Peña Del Oxidado, en Álvarez de Toledo, es un espacio cultural creado por Ángel Vicente Tiseira en 2016 y abierto en 2022. El local y su gran patio invitan a recorrer sus fotografías, el diseño interior y un fogón donde reunirse y disfrutar de actividades culturales como música y presentaciones de artistas locales y regionales. Ubicado en un pueblo rural de 300 habitantes, La Peña hace honor a su origen y es ideal para el turismo rural en una salida de fin de semana, cerca de Polvaredas, Del Carril y Cazón.
Saladillo propone así un viaje diferente: sabores tradicionales, historias vivas y lugares donde cada mesa, objeto y receta cuentan un pedazo del pasado bonaerense. Es una invitación a sentarse, probar y dejarse llevar por el encanto de las pulperías que siguen marcando el pulso del interior.